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8 de marzo de 2010

Oscars 2010: Lo que fue la noche

Ya pasaron los Oscar del 2010, en su edición número 82. Pasaron y la verdad es que hay pocas cosas que destacar, salvo los típicos recuentos de premios obtenidos por las películas favoritas y demás, los diferentes presentadores, sus vestidos o trajes, etc. Lo de siempre.

La gala fue muy aburrida, demasiado, no hubo ningún dinamismo, quisieron hacer todo rápido (presentación del premio, premio, y vídeo) pero eso jugó en su contra. Fue todo muy monótono y con muy pocos momentos a destacar. Incluso los presentadores, Steve Martin y Alec Baldwin, se vieron muy estáticos. No porque aparecieran poco, ya que creo que quizá aparecieron a soltar algún pequeño chiste cada cierto tiempo (más que otros presentadores otros años), sino porque siempre estaban igual, no dieron juego para nada, no sé qué pasó.

La noche empezó con todos los actores nominados encima del escenario, para dar paso enseguida a un número musical inesperado y no anunciado, con Neil Patrick Harris (muy conocido por haber sido hace años Un médico precoz y actualmente por la serie Cómo conocí a vuestra madre). Número musical que a mí personalmente no me dijo absolutamente nada. No estaba mal cantado, pero no me gustó... Al final del numerito bajaron subidos en una especie de lámpara gigante los dos maestros de ceremonias, que realizaron la típica introducción de estos premios, es decir, hablar sobre los principales nominados de la noche y saludándoles o refiriéndose a ellos explícitamente, entre chiste y chiste.

[Pequeño paréntesis: Andreu Buenafuente, aunque realizó muy bien su trabajo de presentador de los Goya, hizo exactamente lo mismo, al igual que lo han hecho en años anteriores en los Oscar. Las galas de los Goya suelen ser una copia exacta de los Oscar. Después, se quiere defender el cine patrio... Fin del pequeño paréntesis]

A los pocos minutos ya empezó el desfile de premios, con algunos homenajes (a los fallecidos, en especial a John Hughes o los premios honoríficos otorgados con anterioridad, entre ellos a Lauren Bacall), o intervenciones simpáticas (como por ejemplo la de Ben Stiller caracterizado de Na'vi y hablando en su idioma para presentar el premio al mejor maquillaje, o la pequeña parodia de Steve Martin y Alec Baldwin a Paranormal activity), y muchos cortes de publicidad.

No se sucedían muchas sorpresas y todo el mundo estaba esperando al final de la noche para ver qué película obtendría más estatuillas: Avatar o En tierra hostil... hasta que llegó El secreto de sus ojos de Juan José Campanella, que ganó el Oscar de película de habla no inglesa, contra todo pronóstico ya que la gran favorita era La cinta blanca. El premio se lo entregaron Pedro Almodóvar junto a Quentin Tarantino y Campanella agradeció que el idioma Na'vi no fuera considerado lengua extranjera...

Todo iba según lo previsto: mejor actriz de reparto (Mo'Nique), mejor actriz (Sandra Bullock) y mejor actor (Jeff Bridges)... Avatar y En tierra hostil llegaron a estar empatados a 3 Oscars (Avatar había tomado la delantera poniendose tres a dos) pero en la recta final la película de Kathryn Bigelow cogió carrerilla y obtuvo tres más, incluyendo mejor dirección (la primera mujer en la historia de los Oscar en obtener este galardón) y película.

La parte final de la gala fue de risa porque resulta que, al igual que el año pasado, que querían agilizar el timing de la noche eliminando actuaciones musicales y demás, este año otro tanto de lo mismo, pero a la hora de presentar a los actores nominados aparecieron cinco actrices y actores sobre el escenario a hablar de cada uno de los nominados (cada uno de ellos había trabajado con alguno de los invitados del escenario), y con las actrices nominadas sucedió igual. Los discursos de cada uno para hablar del actor o actriz en cuestión no eran cortos precisamente y eso ralentizó mucho todo, a mí se me hizo eterno. Finalmente apareció Barbra Streisand para entregar el Oscar a la mejor dirección, y claro si ella, que es directora, iba a entregar ese premio, ya era algo premonitorio en favor de la Bigelow... Y así fue. El caso es que tras los agradecimientos de la directora, apareció Tom Hanks y, como una exhalación, aquí te pillo y aquí te mato, leyó la película ganadora, subieron los premiados (volviendo Kathryn Bigelow de entre bastidores) y discurso al canto.


Tres horas y media después de haber empezado una gala aburridísima se desveló el misterio: En tierra hostil venció a Avatar, cosa de la que me alegro (fallé en algún apartado de mi quiniela pero estuve acertado en buena parte de los apartados), a pesar de que En tierra hostil no me parezca una película sobresaliente.

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