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21 de diciembre de 2010

28 años después (Tron: Legacy)

El título del post no tiene nada que ver con una nueva película de zombies (aunque tiempo al tiempo, ya que parece que para 2013 quieren estrenar 28 meses después, secuela de 28 días después y de 28 semanas después... Más tarde llegarán los 28 años, y luego los 28 lustros, y al final una versión zombie futurista 28 siglos después, así que hay franquicia asegurada por mucho, mucho tiempo...).

Como decía, nada tiene que ver con los zombies, sino que el asunto es que casi tres décadas después de que la Disney sorprendiera al mundo (aunque con muy poco éxito taquillero) con la que se dice es la primera película con efectos infográficos, llega su secuela. Aquella era Tron, a secas (de 1982), y ahora toca Tron: Legacy, con unos efectos especiales y digitales completamente renovados, mucho más perfeccionados y por supuesto como no podía ser de otra manera, con el formato de moda: las tres dimensiones. La primera fue dirigida por Steven Lisberger y el responsable de la secuela se llama Joseph Kosinski (Lisberger también ejerce de productor).


La historia retoma el personaje de Kevin Flynn (Jeff Bridges), protagonista de la primera entrega, que misteriosamente desaparece en 1989 sin dejar rastro. Veinte años después (usando una elipsis que particularmente me gustó bastante) su hijo Sam (Garrett Hedlund) logra acceder al mundo informático que su padre creó y donde buscará alguna de las respuestas a las preguntas que se ha estado haciendo durante todo ese tiempo.

La película tiene virtudes y defectos. Uno de los defectos principales es el argumento de la película. Demasiado simple, con lagunas, no se acaba de entender del todo bien qué está ocurriendo o porqué (realmente esto también ocurría en la peli de 1982), quedan cosas en el aire, personajes sin definir... Imagino que habrá sido tema de tijeretazos en la sala de montaje. Quizá les quedó una película de más duración y decidieron acortarla para hacerla menos pesada para todos los públicos, dejándola así en unas dos horas y no hacer algo de tres horas como duraba, por ejemplo, Avatar (James Cameron). O quizá fue algo completamente premeditado y quisieron dejar puertas abiertas para una nueva secuela, asunto que seguro ya tienen pensado los mandamases de la Disney, siempre en base a la taquilla que realice la película (que parece no está siendo mala pero menos buena de lo esperado).

Por poner un par de ejemplos acerca de personajes poco definidos o de los que me quedé con ganas de más, mencionaré a Cillian Murphy como Edward Dillinger, hijo del villano de la primera parte, Ed Dillinger (interpretado por David Warner). Su aparición se queda en completamente anecdótica, un simple guiño, cuando mi impresión es que podía haber dado mucho más juego en la trama. Así como el misterioso ejecutor de las órdenes del malo de la película, un personaje siempre enfundado en su traje luminoso y un casco negro... No diré más por no crear spoilers pero también me quedé con ganas de saber más acerca de qué ha pasado y qué pasa con él.


Respecto al mundo de Tron, claramente mantiene, o al menos lo intenta, el espíritu de la original. Trajes luminosos, batallas de discos y cómo no, motos de luz (aunque añaden también unos cuantos más vehículos de luz). Faltaba la cesta punta tan curiosa que se veía en la primera... definitivamente eran otros tiempos.

Más arriba comentaba que Tron: Legacy también tenía virtudes. ¿Cuáles? Por supuesto todo el aspecto visual e infográfico, apabullante sin duda, dejando al espectador en muchas ocasiones con la boca abierta y seguro que emocionando a los fans de Tron. También la idea general de la historia, siendo casi de cómic: un héroe y su némesis, el plan maléfico de ésta y todos los elementos de los que los protagonistas se hacen valer para evitar dicho plan. Incluso llega un momento en el que parece que algunos personajes tienen superpoderes, ejem... Lo dicho: de cómic (y hablando de cómic, no debe olvidarse que gran parte del diseño de la película original fue realizado por Jean Giraud "Moebius", todo un genio de las historietas, del arte, cuyo nombre ni asoma en ningún momento en Tron: Legacy).

Algunos planos concretos del filme -no demasiados, la verdad sea dicha- también son admirables (por bien realizados), y algunos otros, por ejemplo aquellos que están llenos de multitudes, aunque recuerden demasiado a lo ya visto en la última trilogía de La guerra de las galaxias, también parecen impresionantes.


En cuanto a los actores, destacan positivamente Jeff Bridges (por cierto, su rejuvenecimiento digital es bestial, increíble... aunque parece no gustar en general, habiendo leído comentarios en otras webs) aportando veracidad a la historia aunque a veces recordando demasiado a Obi-Wan Kenobi o a Qui-Gon Jinn (de nuevo La guerra de las galaxias) y también la bella Olivia Wilde como Quorra, un programa al servicio de Kevin Flynn.

Destaco negativamente al joven protagonista, Garrett Hedlund, el típico nuevo joven guaperas de Hollywood, que solo pone caritas y dice frases de lo más... tronchantes (en un momento en el que el chico se pone a llorar, a mí personalmente me dio la risa de lo mal que lo hacía). También me pareció ridículo hasta el extremo el personaje interpretado por Michael Sheen (El desafío: Frost contra Nixon), me produjo vergüenza ajena y me hizo preguntarme qué puede hacer que un actor como él haga semejante cosa. Su personaje es histriónico, exagerado, absurdo, predecible... ridículo a fin de cuentas. Y su look, me acordé de aquellos gemelos que aparecían en Matrix reloaded... pues eso: ridículo.


La banda sonora me llamó gratamente la atención, compuesta por el dúo Daft Punk, que personalmente no conocía y que lo he hecho a raíz de toda la publicidad previa al estreno de la película. Aparecen unos instantes en el filme sin que yo comprendiera porqué la cámara enfocaba tan perfectamente a esos dos DJ's hasta que caí en la cuenta de que claro, eran ellos, y había que promocionarlos...

Acabo ya la reseña diciendo que, aunque quizá pueda parecer que no me ha gustado un pelo la película, reconozco que me mantuvo entretenido. Quería ver en qué partes habían renovado el añorado mundo de Tron y me quedé impresionado con los efectos visuales, que realmente es para lo que está concebida esta película ya que como he comentado, el argumento queda completamente en un segundo plano (incluso en un tercero). Está claro que no debería ser así, pero si la fórmula entretiene, con esos elementos tan de cómic, la cosa no ha ido mal.

¿Y el formato 3D? No está mal, el trailer prometía mucha más espectacularidad, pero creo que en este aspecto sigue reinando Avatar, que aunque la peli en su conjunto era flojilla, el 3D era una gozada. Tron: Legacy se puede ver sin problemas en 2D.

Un 7.

PD: Ya he mencionado varias veces a Star Wars... Pues hay más ¿guiños? a la saga: algún sable de luz, X-Wings, ciertas persecuciones aéreas y la forma de disparar, alguna frase mítica ligeramente cambiada... Queda como pasatiempo para el espectador encontrar estas cosillas en la película.

Trailer de Tron: Legacy:



Trailer de Tron (1982):




12 de diciembre de 2010

Minirrelato de terror

-En esta vida todo tiene solución, menos la muerte. -Se oyó decir a un hombre mientras esbozaba su última sonrisa con gesto irónico, justo antes de que aquel zombie le arrancara un brazo y le mordiera el cráneo.


7 de diciembre de 2010

Semana de Terror: Las películas (III)

Tercera entrega de las películas vistas en la Semana de Terror de Donosti.

Redline (Taksehi Koike)

Poco me dijo esta película. Con un buen comienzo y un desarrollo demasiado aburrido, lo único que cabe mientras se ve es esperar a la carrera final y ver si el protagonista se lleva el gato al agua y de paso a la chica, venciendo a todos sus temibles competidores. Con lo cual lo más destacable es su inicio y el final, aparte de las presentaciones de los personajes que correrán en la carrera, al más puro estilo televisivo y de videojuegos. Si tras ver la película te dan ganas de ir al negruzco (por lo quemado) Discóbolo -una antigua discoteca del lugar- es de entender ya que prácticamente desde el principio se asiste a un recital chumbeta sin descanso. Un tío superchulo, una chica neumática y una panda de coleguillas y villanos a cada cual más extravagante es lo que se encontrará el espectador en la peli. No apta para gente propensa a la epilepsia.

Un 5.

Monsters (Gareth Edwards)

La gran decepción de la Semana. Había muchas ganas de verla, por varias razones: una peli de monstruos gigantes que atacan las ciudades y los humanos tratando de sobrevivir, mucha publicidad, y cómo no, la alargada sombra de Distrito 9, con la que se la comparaba debido a su poco presupuesto y a su temática fantástica... Nada más lejos de la realidad: la película no se sostiene por ningún lado y es aburrida e insípida incluso en el momento en el que se supone que debería haber más tensión (el final). Se ha oído que, al igual que Distrito 9 era una alegoría sobre el Apartheid, esta lo era sobre el espinoso asunto de la inmigración ilegal en EEUU. Puede ser, pero la mierda de historia de amor que va contando hace que nos pasemos por el forro todo eso. Los dos actores protagonistas, aparte de no tener química alguna, se encontraban perdidísimos en la historia. Aun así, mucho se puede decir sobre la película, al respecto de que lo mejor quizá sea que titulándose Monsters, apenas se ve a los susodichos, pero no nos engañemos: queríamos verlos más, mucho más de lo que se ven. Y si no, que se hubieran esmerado más en la historia de amor. O en las historias, porque resulta que hay una más por ahí: nada menos que una bonita relación de amor entre pulpos gigantes. Sí, querido lector, has leído bien. Ridiculez supina. Eso sí, fue una de las grandes sesiones del Teatro Principal gracias, cómo no, al público. PD: Nominado a siete premios del cine independiente británico, ha obtenido tres, entre ellos nada menos que el de mejor director. Sin comentarios.

Un 2.

Boogie, el aceitoso (Gustavo Cova)

Basada en el cómic del historietista argentino Fontanarrosa, cuenta la historia de Boogie el aceitoso, el asesino más implacable, más macarra y más machote de la ciudad, quien se entera de que un mafioso ha contratado los servicios de otro matón en vez de contratarle a él, con lo cual saldrá a ajustar cuentas y a demostrar quién sigue siendo el mejor en lo suyo... Una animación que al principio me parecía un tanto mala al ser demasiado parecida (si no idéntica) a las típicas en flash, acabó por engancharme con la historia de este personaje, el típico antihéroe con el que acabas empatizando porque en el fondo todos queremos ser como él. Una historia de cine negro con toques bestias y sin piedad que lleva al espectador entre personajes clichés hasta el esperado desenlace. Fue la película ganadora en la Semana del pemio del público al mejor largometraje de animación.

Un 8/9.

Welcome to the Space Show (Koji Masunari)

Pochi es un perro. Pochi habla. Pochi es extraterrestre. Pochi es mítico en la Semana, aunque claro, no este Pochi, sino aquel que casi es una mascota para el público de la misma, el que aparecía en La felicidad de los Katakuri (otra joya de Takashi Miike). Este Pochi no es el mismo, qué va. Y es una pena, aunque también es muy simpático. Invita a unos niños a llevarlos a su planeta de visita, y gustosamente aceptan. Pero ocurre que por una serie de problemas, no podrán volver a casa. Así que tendrán que ingeniárselas para lograrlo. Esta película no es de los estudios Ghibli (que tantas maravillas suele ofrecer) pero se le asemeja. Peca de un metraje un tanto largo (ronda las dos horas y media) y aunque el apartado visual es verdaderamente espectacular, con muchas criaturas pululando por la pantalla continuamente y a la vez, el espectador casi se ve obligado a desconectar un poco de la película para no acabar exhausto. En algunos momentos es enternecedora y en otros apabullante, pero como digo, es muy larga. Si le quitasen varios cuartos de hora, sería una gozada completa. Destaco el momento en el que una de las niñas, mientras lucha con un monstruíto/extraterrestre, empieza a contarle su vida sin venir a cuento, a lo cual el contrincante le dice "¿pero qué me estás contando?", siendo este comentario muy aplaudido en la platea del Teatro Principal ya que todos estábamos pensando exactamente lo mismo, parece que el personaje nos había leído el pensamiento.

Un 7.

Secuestrados (Miguel Ángel Vivas)

Unos ladrones allanan la morada de una familia (vista dicha morada, a la familia se la ve de buena posición social) y mantienen de rehenes a cada uno de sus miembros. Si todo fuera como la seda en el robo de la casa, no habría película, evidentemente. Así que hay cosas que se empiezan a torcer. Y esas cosas las filma muy bien el debutante Miguel Ángel Vivas, con unos planos secuencia muy bien realizados, con divisiones de pantalla para mostrar diferentes situaciones a la vez. Con todo ello, el resultado es notable. Los actores protagonistas, los secuestrados, son Fernando Cayo y Ana Wagener (los padres) y la siempre guapa Manuela Vellés (la hija). Tanto Cayo como Wagener, dentro de lo que cabe, parecen interpretar con más tensión, más contenidos, todo lo que ocurre, mientras que Manuela Vellés grita demasiado, con lo que sería uuna candidata perfecta para eso que se da en llamar scream queen. En resumen, es un buen debut con cosas muy destacables que mantiene la tensión (y es que la película dura apenas ochenta minutos, con lo cual en este sentido se lleva muy bien, ya que no se alarga más de la cuenta tratando el tema que trata).

Un 7/8.

Continuará...

Semana de Terror: Las películas (II)

Continúo con lo que debí haber iniciado hace mucho, mucho tiempo (bueno, cuatro semanas aproximadamente) pero que hice el otro día, es decir, con mis comentarios sobre las películas vistas (en orden de visionado, por cierto) en la XXI Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donosti.

Exam (Stuart Hazeldine)

Un reducido grupo de personas. Una sala. Un examen. ¿Una pregunta? Una única respuesta. Muy poco tiempo. Quien sea capaz de pasar el examen obtendrá un deseadísimo empleo. Esa es la sinopsis aproximada de esta película, que tiene muchas connotaciones, o quizá referencias. Las más destacadas son Cube (Vincenzo Natali, 1997... mal empezamos, querer hacer algo similar a esta obra maestra es querer hacer mucho, y arriesgarse todavía más), o Saw (James Wan, 2004... esta ya no es Cube, pero está claro que es todo un referente en el cine de género que incluye puzzles o cosas de pensar), y además no sé qué leches de filosofía, tal y como dijo su director mientras presentaba la película. Por si fuera poco, se supone que hay tintes de ciencia ficción en la historia (que no voy a desvelar) y una crítica social subyacente al mundo laboral, las entrevistas de trabajo y los métodos para valorar a los candidatos. La peli comienza de forma interesante pero llegó un punto en el que el interés se desvaneció y se me hizo demasiado larga, sin serlo. Hablan demasiado y hay poca acción, en el sentido de que muchas situaciones se alargan. El desenlace es algo previsible quizá si se tiene en mente la citada Saw, sabiendo que habrá cierta sorpresa de guión, pero el asunto es que al final a uno ya le da igual si alguien logra superar la prueba o no.

Un 5.

El último exorcismo (Daniel Stamm)

Apadrinada por Eli Roth (amiguete de Quentin Tarantino que dirigió Hostel y Hostel II) viene esta peli sobre exorcismos. Un tema muy trillado y que es difícil ver si puede ofrecer algo nuevo. Visto el resultado, todo se confirma: nada nuevo sobre el horizonte. La única novedad podría ser el formato, presentado en plan falso documental, pero claro, es algo que hoy en día ya está demasiado de moda, con lo cual puede perder algo de fuerza por ahí. La película sigue a un falso reverendo, un cuentista que dice practicar exorcismos allá por la América profunda (dónde si no) a quien llaman para consultar un nuevo caso de una joven poseída. Hay que reconocer que la película en su conjunto no está nada mal, pero le cuesta arrancar, le cuesta que llegue lo bueno, a pesar de tener algún momento que otro que me pareció colosal durante la primera mitad. Cuando llega lo bueno, todo se sucede de forma muy rápida, con un desenlace sacado casi de una película de serie Z. Destaco el papel de la chica que interpreta a la joven poseída (siendo la protagonista del momento colosal, y casi fugaz ya que es un plano rápido que me puso los pelos de punta, que he mencionado antes). En resumen: no es una mala película sobre exorcismos, pero el largo comienzo y el formato tan usado del falso documental, le resta algo de puntos.

Un 7.

Jackboots on Whitehall (Edward & Rory McHenry)

Simpática y muy lograda película de animación hecha con muñecos al más puro estilo Barbie, Ken o Madelmans que reinterpreta a su manera la historia del Reino Unido durante los ataques nazis en la Segunda Guerra Mundial. Tanto reinterpreta la historia que convierte a Winston Churchill en todo un héroe que combatió y formó parte de toda la Resistencia británica, o incluso al propio Braveheart, que aparece para tomar las riendas del asunto y ayudar en la batalla (y vaya si lo hace, y vaya de qué manera...). Mucha mala leche y una animación que a veces hace dudar de si lo es (hay algunos planos de tanques que son espectaculares) que en el Festival de Sitges obtuvo el premio al mejor largometraje de animación, y que cuenta entre sus voces estelares con las de Ewan McGregor, Rosamund Pike, o Tom Wilkinson, entre muchos otros. Lástima que la hora de programarla en la Semana de Terror (de buena madrugada en un largo maratón como los de antaño) no fuera la adecuada ya que en mi opinión no encajaba mucho en ese horario para hacer disfrutar al personal al cien por cien.

Un 7.

Bedevilled (Jang Cheol-soo)

Nueva producción coreana en la Semana tras Dream home. En este caso se muestra a una chica que llega a una isla donde claramente son los hombres quienes llevan la voz cantante, haciendo lo que quieren, cuando quieren y con quien quieren, siempre con el beneplácito del resto de habitantes de la isla. Allí se ve cómo una de las mujeres es vejada una y otra vez por sus parientes, mientras que ella aguanta, y aguanta, y aguanta... Pero sin duda tiene que llegar un momento en el que ella explotará. Porque si no, la película no tendría sentido que estuviese en la Semana. Efectivamente, la chica llega a un punto límite y... El problema es que tarda en llegar, y hasta ese momento el espectador asiste una y otra vez a las mismas siuaciones, o a variaciones de las mismas, pero sin ocurrir nada especial, únicamente se puede ver lo bien que ruedan generalmente los coreanos lo que es la vida cotidiana. El espectador espera y desea que llegue el momento en el que ¡zas!, recordando a una de las obras maestras de Takashi Miike, Audition (1999) en la que también se asiste a hora y media de lo que aparentemente es un drama intimista pero que en su última media hora es bestial y magnífica (kiri, kiri, kiri). No posee los momentos gore de Dream home, aunque también hay mucha sangre, pero se pude disfrutar, siendo lo peor de todo que sea tan previsible.

Un 8.

Vampires (Vincent Lanoo)

Ni dan miedo. Ni son sexis. Ni son pijos. Eso dice el cartel avisando de cómo son los vampiros que se van a ver en pantalla. De nuevo el formato del documental. En la película vemos la vida cotidiana de una familia de vampiros en Bélgica. Una vida normal... dentro de lo que supone ser vampiros, claro. Al verla da la impresión de que son sketches, que al realizar el guión (escrito por Frédérique Broos y el propio director) se les iban ocurriendo y según les parecieran más graciosos o menos, los incluían o no. Tiene algunos momentos muy buenos, muy graciosos, y otros en los que son fieles al tema de los vampiros (la fotografía está muy bien, por ejemplo, mostrando muy bien la noche belga y algunos apartados de la casa donde viven), pero al no tener otros tan buenos, hace que el producto en general no tenga la calidad que yo esperaba. Con ello, no deja de tener mala leche con algunos temas, como por ejemplo el de la inmigración donde se ve que sin duda es original en muchos aspectos, pero falla en lo mencionado.

Un 6/7.

Continuará...

5 de diciembre de 2010

Semana de Terror: Las películas (I)

Lo sé, voy muy tarde con esto, pero entre una cosa y otra no he podido actualizar mejor el blog, usted perdonará.

Voy a empezar a una serie de entradas para comentar brevemente (al menos lo intentaré, lo prometo) las películas que vi en la XXI Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donosti. Como digo, será una serie, al igual que hice con las que vi en Sitges, ya que son unas veinticinco o veintiséis en total (en realidad, hubo dos más, pero ya las tengo comentadas ya que se trata e Tucker & Dale vs. Evil y Rubber, siendo ésta la película sorpresa de la Semana -cosa que por cierto me olía desde el primer momento...-. Puedes ver mis comentarios sobre ellas aquí y aquí, respectivamente).

Al lío (tras comentar de cada película, mi puntuación, sobre 10).

Mystikal (Ángel Alonso)

Un joven y torpe aprendiz de brujo se ve envuelto en una aventura que cambiará su vida junto a una pizpireta ninfa (ojo, no confundir con un hada que si no se enfada) en la que deberán salvar al mundo que conocen de las Fuerzas del Mal que han sido despertadas tras mucho tiempo de letargo... La sinopsis es muy conocida, ¿verdad? Cuántas historias y relatos de fantasía contarán lo mismo... Pues esto es la peli, simple y llanamente, no hay más. El mérito que tiene la película es que según dicen es la primera producción europea en rodarse íntegramente en escenarios virtuales. Personalmente creo que ese aspecto les quedó algo mejorable porque noté un poco... sucios los decorados. El desenlace de la historia es ridículo, viendo todo lo visto por lo que han pasado los protagonistas, y los actores pues... bueno, es que no habiendo decorados reales, eso se tiene que notar, digo yo. Eso sí, me gustaría resaltar que algunas de las criaturas estaban realmente logradas, incluso las había que tenían efectos al más puro estilo Ray Harryhausen, o al menos a ello me recordaron, cosa que me pareció lo más destacable y simpático de todo el asunto.

Un 3/4.

Rare Exports (Jalmari Helander)

La película inaugural de la Semana de Terror venía precedida de su éxito arrollador en el Festival de Sitges (mejor película, mejor dirección y mejor fotografía), con lo cual había muchas ganas de verla. Lo que cuenta la película es muy original, aunque realmente los que previamente habíamos disfrutado con los dos cortos en los que se basa (dirigidos por su mismo director) ya sabíamos de qué iba el asunto: La verdadera historia de Papá Noel.. un cruento y salvaje ser que habita en Finlandia. Con el toque que sólo los nórdicos saben dar a sus películas, y recordando (la verdad sea dicha) en algunos aspectos a la magnífica Déjame entrar (Tomas Alfredson, 2008), en varios momentos deja al espectador con la miel en los labios y en otros casi sobrecoge por lo bien rodado que está todo. Con lo cual la película es un tanto irregular, convirtiéndose finalmente en cine familiar, ya que el protagonista real del film es un niño que acabará siendo el héroe de la historia. Este asunto es uno de los temas que quizá pueda decepcionar más, ya que la ambientación y el misterio de la película no parecía ir por esos tiros. Una película aceptable y original, pero que decae en algunos momentos.

Un 7/8.

Dream home (Pang Ho-Cheung)

Ya lo dice el cartel de la peli: ¿Qué harías si alguien bloquease tus vistas? La protagonista no lo duda: Ir a saco y cargarse a quien ande de por medio. El caso es que lleva mucho tiempo esperando heredar el piso de su padre y cuando lo logra, no tiene las vistas al puerto que desea porque han construido edificios justo delante. Eso no le gusta un pelo a la gran protagonista de esta bestial crítica social al tema inmobiliario. El director es el mismo de Exodus (2007) de la que sólo me gustó el impactante principio... en cambio esta me atrajo, con un ritmo un tanto especial característico a veces del cine coreano y queriendo ver qué nueva barbaridad cometería la enajenada protagonista. Con momentos excepcionalmente gores, claramente gustará al aficionado a este tipo de escenas o películas, así como al que le gusten las bizarradas asiáticas. Una parte final larga pero genial, muy bruta que a pesar de las altas horas a las que se proyectó, me hizo disfrutar.

Un 8.

Death Kappa (Tomoo Haraguchi)

He hecho una película espantosa, espantosa de verdad. Decía Tomoo Haraguchi, gran amigo de la Semana de Terror (hace dos o tres años se le dedicó una exposición con buena parte de sus acojonantes creaciones -es experto en FX y el creador de Gamera, entre otros muchos bichos- y regaló a la Semana varios de sus grandes trabajos). Siempre que acude a Donosti este hombre, la diversión está garantizada, y no fue para menos, ya desde la bizarra presentación en el escenario del teatro Principal hasta toda la proyección de la película. Monstruos nipones (kaiju eiga), maquetas, helicópteros y aviones de juguete sujetados con cables perfectamente visibles, una canción demencial e interminable en mitad de la película (que hizo las delicias de todos sin excepción, bueno... o casi) y por supuesto un karaoke final glorioso incluido en los títulos de crédito con todo el público cantando (bueno... o casi). Ah sí, la película... Pues creo que está todo dicho: demencial y divertidísima, hecha para el absoluto cachondeo del personal, homenaje a los kaiju eiga míticos (Godzilla, Gamera, etc) que no busca más que eso. Por cierto, fue un estreno mundial (estrenada en Donosti incluso antes que en Japón) y la película se trajo a la Semana gracias a la cabezonería de Haraguchi, ya que los productores (o vaya usted a saber quién, quizá fue alguna asociación, no sé, digamos... la CON-KAPPA) se negaban a traer la versión íntegra (con la parte central del larguísimo momento musical en su totalidad, por ejemplo). Pero Haraguchi dijo que si no se traía a Donosti, ni promocionaba ni estrenaba ni nada, con lo cual hubo que ceder. Bravo y gracias, Haraguchi. PD: Una película espantosa.

Un 9.

Somos la noche (Dennis Gansell)

Una de las grandes decepciones de la Semana. Ya había oído, a raíz de su pase en Sitges, que no merecía la pena, pero una historia de vampiras siempre merece un visionado, y además dirigida por el mismo que hizo La ola en 2008, con lo cual el asunto podía prometer. Ay, iluso de mí. Una historia típica, muy típica de vampirización en la que se asiste a una especie de capítulo largo de esa chorrada que es la serie de televisión Sexo en Nueva York. Qué chupis son las vampiras, qué molonas, qué guapas, qué libertinas, qué feministas, oh sí, dame más, no pares, sigue sigue. Como decía antes, es una historia típica de vampirización ya que a la chica protagonista la muerden y se transforma en vampira, pero no lo acepta, le cuesta entender su nuevo estado, y por si fuera poco se enamora de un policía guapete que es todo un profesional, con lo cual el conflicto (oh no, pobrecita) es doble. ¡Vamos anda! a otro perro con ese hueso... Cuando se vea esta película, dejo como pasatiempo para el espectador contar cuántos planos aéreos de Berlín la nuit hay. Cansino el director con esos momentos, muy cansino.

Un 2.

Continuará...

30 de noviembre de 2010

Fallece el director Mario Monicelli


Si es que los aficionados al Cine no ganamos para disgustos últimamente...

El director italiano Mario Monicelli ha fallecido con 95 años, suicidándose, lanzándose por la ventana del quinto piso del hospital de Roma donde se encontraba, mientras se le trataba un cáncer de próstata en fase terminal.

Monicelli es uno de los grandes creadores italianos, no en vano se le achaca a él el nacimiento de lo que se dio en llamar "comedia a la italiana" con la imprescindible y divertidísima película de 1952 I soliti ignoti (Rufufú), que parodiaba el cine de ladrones y gángsters (al estilo de Rififí -Jules Dassin, 1955-, como hizo cuatro años más tarde otra obra maestra, esta vez española: Atraco a las tres, de José María Forqué).

Pero tiene otras grandes películas, como La gran guerra, Boccaccio '70, Los camaradas, Casanova 70, Capriccio all'italiana, ¡Que viva Italia! (Los nuevos monstruos), etc. Y trabajando siempre con los grandes de la comedia, cómo no: Totó, Vittorio Gassman, Alberto Sordi, Ugo Tognazzi, Sophia Loren, Ornella Mutti, Silvana Mangano, Vittorio de Sica, Mastroianni... ¡Todos grandes!

Llevamos sin duda una mala racha en la que muchos cómicos o geniales cineastas van desapareciendo, y lo peor de todo es que siempre que pienso acerca de si actualmente hay alguien en el mundillo que haya sido capaz de recoger todo ese legado y seguir la estela de esta gente tan fantástica... va a ser que creo que no.

PD: En 2008 el Zinemaldia le dedicó una retrospectiva completa a su filmografía, publicando como suele ser habitual en el Festival, un recomendable libro sobre su figura y su obra.


17 de noviembre de 2010

El agur de Rebor

No quería empezar a comentar las películas que vi en la Semana de Terror de Donosti (lo sé, voy tarde, y a ver si me acuerdo ahora de qué iba cada peli...) sin hacer referencia a lo que aquí pongo hoy.

Se trata del adiós de José Luis Rebordinos, donde Vanessa Rodríguez lee un texto escrito por él mismo, ya que el susodicho no tuvo narices de leerlo porque todo el mundo sabía que se iba a emocionar. Una carta sentida, en agradecimiento al público y a sus colaboradores en 21 años de Semana de Terror, pero con un toque crítico sin duda debido a la situación cautelar y mediática de A serbian film.

El agur de Rebor.



Después de esto, es casi obligado narrar o mostrar cómo fue, más o menos, la última noche de José Luis Rebordinos como director de la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donostia.

El primer vídeo muestra la primera aparición de la noche de Rebor sobre el escenario. Apareció ataviado con un elegante traje, con lo cual estaba disfrazado tal y como prometió (ya que no es habitual verle trajeado, aunque habrá que acostumbrarse ya que la dirección del Zinemaldi es algo que lo requerirá). Después sale el gran Pablo, donde se puede comprobar, como ya dije en el post del corto ¿Por qué te vas? que el Teatro Principal vibra por todos lados con sus apariciones (además, no había estado ningún día de la Semana y se le echó de menos hasta ese momento). Por último, Vanessa Rodríguez le comenta que tiene una sorpresa (la proyección del corto homenaje) y comienza la proyección.



Tras haber visto el fantástico cortometraje, vuelven a subir al escenario, esta vez acompañados de Lucía Olaciregui, la otra homenajeada (también se va con Rebor al Zinemaldi) y más tarde suben Amaia Revuelta y Leire Apellániz, las chisgarabís (me ha encantado esa palabra dicha por Rebordinos) que idearon todo el tinglado (bravo por ellas y enhorabuena):



Ya acabando, tras todos los agradecimientos y antes de que procediese Vanessa a leer el texto de Rebordinos (el del primer vídeo), éste llamó al escenario a su sucesor: Josemi Beltrán. Como se podrá comprobar en el vídeo, se le recibió con todo el cariño del mundo (ejem) y poco a poco se empezaron a sentar precedentes para nuevos posibles gritos, o gritos renovados (a saber: patatero o Mr. Potato -Beltrán es de Vitoria-Gasteiz y como allí hay buenos cultivos de patatas, se suele conocer a los alaveses como patateros...-, o incluso ¿por qué, Beltrán, por qué?, en clara alusión a que cuando alguna de las películas que se proyectan no gusta, durante su proyección se suele gritar ¿por qué, Rebor, por qué?, guiño al que por cierto hace referencia Julián Lara en el corto de homenaje). Sin duda Beltrán intentó mantenerse de una pieza, pero tuvo que ser complicado...



El último vídeo: Josemi Beltrán dice unas últimas palabras y por fin, ahora sí, Rebor dice adiós. La ovación recibida, como se comprenderá, es inmensa y toda la platea se puso en pie como muestra de total agradecimiento.



ESKERRIK ASKO, REBOR!!!
¡¡GRACIAS POR TODO!!

15 de noviembre de 2010

Berlanguiano

El pasado sábado moría a los 89 años un maestro, un genio del Cine, no sólo español, sino internacional. Moría Luis García Berlanga, un director único, un referente indudable para varias generaciones, pasadas, presentes y venideras.

Poco a poco se van yendo los grandes (hace ya unos años se fue Fernán-Gómez, también Rafael Alonso, más tarde Agustín González, José Luis López Vázquez, y más recientemente Antonio Ozores o Manuel Alexandre) y no nos acostumbraremos a sus marchas, sobre todo cuando vemos una y otra vez sus películas, pero la pérdida de Berlanga es amarga, que desaparezca alguien tan magnífico, tan mordaz, tan especial como él, cuesta creerla pero es lo que hay. Aquí todo dios está de paso.

Quien me conoce sabe de sobra (y quien no me conozca lo descubrirá ahora) que tengo gran afición por eso que que se llama cazar autógrafos y en base a una pregunta que me hicieron en su momento sobre cuál era el autógrafo que más ilusión me hacía tener, recuerdo que me costó mucho averiguarlo o caer en la cuenta (debido al número de firmas que tengo): Se trata del de Luis García Berlanga. Sí, sin duda. Puede haber otros muchos, más importantes quizá o más cotizados o admirados, pero el que más ilusión me hace tener es el de este hombre.

Recuerdo el momento: Estando en San Sebastián, Berlanga llegó de cenar y junto con otros compañeros me acerqué para pedirle su autógrafo. Gustosa y divertidamente nos atendió. Yo tenía en mis manos un número de la genial revista Nickelodeon (editada por José Luis Garci y amigos y totalmente recomendable) dedicado enteramente a Berlanga y tenía dudas sobre dónde quería tener su rúbrica dado el gran número de imágenes suyas que aparecían en la revista (que por cierto, de revista tiene poco, es casi un libro). Finalmente elegí una que me parecía muy simpática donde sale él sentado, y descalzo.

Al ver la imagen, Berlanga se sorprendió, sonrió y nos contó la historia: Se trataba de una imagen que le sacaron en no sé qué festival de cine (creo que Venecia) donde siempre le pedían que posara así o asá, y como ya estaba cansado, decidió descalzarse y estar tan a gusto.

Si le hubieran dejado (era tarde y su acompañante le instó amablemente a que se marcharan al hotel) hubiera seguido hablando y contándonos historietas de este estilo, porque seguía charlando. Una gozada de momento que sin duda guardaré en mi corazón y en mi memoria como una de las anécdotas más especiales que he tenido.

La fotografía en cuestión es la siguiente, y la dedicatoria reza: Para Jon, este abrazo de un pobre descalzo por no pagarme los productores.

Clic sobre Berlanga para ampliar

Genio y figura, con un sentido del humor especial y una visión de España que tanto nos ha hecho disfrutar y que en tantas ocasiones nos ha hecho decir "qué mala leche tiene, pero cuánta razón".

Mil gracias, Berlanga, por Calabuch
Mil gracias, Berlanga, por Bienvenido, Míster Marshall
Mil gracias, Berlanga, por Plácido
Mil gracias, Berlanga, por El verdugo
Mil gracias, Berlanga, por Tamaño natural
Mil gracias, Berlanga, por La escopeta Nacional
Mil gracias, Berlanga, por Patrimonio Nacional
Mil gracias, Berlanga, por Nacional III
Mil gracias, Berlanga, por La vaquilla
Mil gracias, Berlanga, por Todos a la cárcel

Mil gracias, Berlanga, por tantas películas (por las citadas y por las que no están), por tantas risas, por tanta ironía ante todo.

Mil gracias.

PD: En el documental Por la gracia de Luis, dirigido por José Luis García Sánchez (que puedes ver aquí) colabora una buena parte de los actores que han trabajado con Berlanga, apareciendo al final del mismo José Luis Borau, diciendo que quieren lograr que el término berlanguiano sea aceptado por la RAE en la próxima edición de su diccionario. Su significado vendría a ser algo así como una forma de ver la vida, con ironía y crítica pero siempre con tono desenfadado, cómico.


11 de noviembre de 2010

Grandes dudas

Existe una asociación llamada CONCAPA. Yo me pregunto: ¿Será Supermán miembro de honor? Tiene buenas razones para serlo, ¿verdad?


PD tonta
: CONCAPA es la Confederación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos y Padres de Familia, siendo la principal precursora (al menos que yo sepa) de la denuncia hacia la película A serbian film que ha provocado que muchas personas nos quedemos sin poder ver libremente esta película.


10 de noviembre de 2010

ACTUALIZADO: Yo quiero ver "A serbian film"

[ACTUALIZADO: Al final de esta entrada, que originalmente fue escrita el viernes 5 de Noviembre, anexo la carta enviada por Ángel Sala (director del Festival de Cine Fantástico de Sitges) comentando lo sucedido con A serbian film y apoyando a la Semana de Terror, a sus organizadores y a su público.]

En un principio, mi idea era no comentar nada de la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donosti hasta que ésta hubiera finalizado, para tomarme la semana con tranquilidad y reducir considerablemente el ritmo frenético que he llevado en las últimas semanas, especialmente con el Zinemaldia y con el Festival de Sitges, refiriéndome sobre todo a horas de sueño, o mejor dicho a la falta de ellas.

La proyección programada para las 00:30 horas de anoche en el Teatro Principal de Donostia (así como el pase de hoy en el teatro Victoria Eugenia) de la película "A serbian film" ha sido suspendida por el juzgado número 4 de la audiencia de San Sebastián como "medida cautelar" debido a que la película puede incurrir en delitos en contra de la libertad sexual y de la infancia.


El caso es que lo ocurrido anoche en el ámbito de la Semana clama al cielo y deja al descubierto, una vez más, lo rancias que pueden ser algunas mentes con pensamientos caducos y obsoletos que lo único que hacen es rememorar tiempos oscuros de censura y fascismo que marcaban prohibiciones e indicaban a los idividuos qué ver, qué leer, qué hacer o qué pensar.

La suspensión de las proyecciones es una medida cautelar del juzgado, mientras se realiza la investigación pertinente sobre si hay delito en la película. La denuncia, de hecho, es hacia la propia película (no a quienes querían emitirla, en este caso la Semana de Terror), con lo cual quienes deberán responder ante todo esto serán o bien los productores de la misma o bien el director. De aquí se puede sacar algún asunto susceptible de debatir o comentar:

- La película está disponible en Internet y se puede descargar. Con esta polémica claramente la publicidad que está recibiendo la película es muy alta y muy alto será el número de personas que procedan a verla tras descargarla. Cosa que por otra parte no creo que convenga a quienes hayan cursado la denuncia (con lo cual considero que con todo esto echan piedras sobre su propio tejado... ellos verán).

- Si finalmente la película se permite y se puede proyectar, aunque el daño ya estará hecho, quedaría todo como una alarmante anécdota. Si se prohíbe, se trataría de un secuestro de una película en toda regla, algo que no sucede desde hace mucho, mucho, mucho tiempo, y que nunca debe suceder en una supuesta democracia (con El crimen de Cuenca de Pilar Miró debió de pasar algo similar)

- La película está dentro de la legalidad en cuanto a su realización, es decir la película es una ficción. Excusa decir que todos los que anoche queríamos ver la película y posiblemente el 99.99% de las personas que también quieren verla consideramos una absoluta aberración que cualquier cosa de las narradas de forma extrema y que suceden en la película sea real. Pero siempre que una película esté, como digo, dentro de la legalidad, es aceptable para poder ser vista o no. Que luego guste o no, que parezca más desagradable o menos o que se pueda criticar, entra dentro del criterio de cada persona, pero hay que recordar que eso forma parte ya de cada persona, del ámbito privado.

- ¿Qué decir de los telediarios o de ese tipo de programas carroñeros que emiten imágenes muy duras sin ningún pudor y a todo tipo de horas, incluidas las pertenecientes a eso que llaman horario infantil? La hipocresía llega muy lejos, es algo que ya sabíamos, pero que aún queda más patente cuando incluso en programas presentados por personas que supuestamente son progresistas, o de izquierdas, se ensañan con esta película, y lo que es peor, con las personas que queremos verla o con quienes la han programado tachándonos de amorales o pervertidos como poco. Es lamentable, muy triste y vergonzoso.

¿Por qué tiene que venir nadie a decirme a mí lo que puedo ver y lo que no? Si se sigue por este terrible camino próximamente me dirán qué debo pensar y qué no. Y eso si lo de pensar no ha sido prohibido también, claro.

Centrándome en la Semana de Terror, en lugar de la película se realizó un debate con quien quisiera comentar o escuchar opiniones al respecto y el director de la Semana, el ínclito José Luis Rebordinos, nos explicó entre otras muchas cosas que hace unos días les fue planteada la posibilidad de proyectar una versión censurada de la película (para curarse en salud), sin las escenas causantes de la polémica, cosa que directamente fue rechazada porque la Semana no iba a aceptar otra versión que no fuera la hecha por el director. Bravo por ellos.

Además, desde el público surgió la idea de otorgar a la película a modo de homenaje y por supuesto también de protesta, un premio especial del público (sí, sin haberla podido ver en el cine), para hacer ver que no estamos de acuerdo con todo este asunto. Una idea que la organización de la Semana aceptó de buen grado y que todos aplaudimos.

Parece mentira que aún puedan suceder cosas como esta, es increíble el grado al que pueden llegar las cosas, estando en pleno siglo XXI, está claro que lo único que hacemos es retroceder, nunca avanzar.

Desde aquí quiero dejar constancia de mi total apoyo a la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donosti y a todos sus responsables, así como también a su público (donde me incluyo) a quien también se le ha faltado el respeto y se le ha juzgado sin razón, a la vez que se juzga a la película y a quienes la han hecho posible.


NO A LA CENSURA

ANEXO: Carta de Ángel Sala a la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donostia-San Sebastián.

Queridos amigos:

La noticia de la suspensión cautelar de A SERBIAN FILM es el último episodio de una serie de actitudes de extrema gravedad que son síntomas claros de un preocupante estado en la salud democrática del país. Se rechaza sistemáticamente el debate y se opta por la mordaza, la represión y el acoso a las libertades. En el caso de hoy, en la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián, me repugna especialmente que una de las personas más íntegras que conozco, como José Luis Rebordinos, haya tenido que declarar en un juzgado por una denuncia absurda que insulta a un certamen modélico como la Semana de Terror, y que menosprecia a un público lleno de pasión por el cine y que es el único legitimado para juzgar una obra artística con un criterio que siempre me ha parecido ecuánime y lógico. Doy mi apoyo incondicional en nombre de Sitges y, sobre todo, personalmente, a la Semana de Terror, a José Luis Rebordinos, a su equipo y a todo el público, pues esos apologetas de una moral caduca deberían tomar nota de vuestro ejemplo. No os rindáis, hay que plantar cara desde ya, juntos. Viva el fantástico, viva la Semana de Terror y un aplauso que oiga desde aquí para Rebordinos.

Agur


7 de noviembre de 2010

Terror en Donosti: Todas las votaciones

En la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donosti hay dos tipos de votaciones: las que son para los cortometrajes, y las de los largos. En las de los cortos, quienes votan son los tres componentes del Jurado Internacional (compuesto por Esperanza Luffiego, Malakias -Tomi Malkki- y Loquillo), el jurado joven, y el magnánimo público. Para los largos, en cambio, sólo vota el público, proyección tras proyección. En esta entrada pongo los resultados de todas las votaciones. Como se podrá comprobar, en los largos hay una gran ausente: la nota obtenida por A serbian film, pero no aparece debido a medidas cautelares.

Podría poner en texto con cada una de las notas junto al título del corto o del largo en cuestión, pero teniendo una cámara de fotos y viéndose tan bien el resultado, para qué me voy a molestar si puedo ahorrarme ese tiempo de redacción, digo yo.

Notas de los cortometrajes (haz clic para ampliar la imagen y lo verás en technicolor):


Notas de los largometrajes (de nuevo, si quieres ver la imagen con todo su esplendor, no tienes más que hacer clic sobre ella):


La verdad es que no son notas espectaculares, no hay ninguna que destaque especialmente, cosa que quizá se puede deber a que la gente o votaba con un 1 (la peor nota) o con un 10 (la mejor). ¡A saber!

¿Por qué te vas?

Cortometraje dirigido de forma magnífica por Telmo Esnal y Aritz Moreno en homenaje a José Luis Rebordinos y Lucía Olaciregui, directores de la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donostia que tras 21 años al frente dejan su dirección. Fue proyectado en plan sorpresa en la noche de claurusa.

Telmo Esnal ha dirigido varios cortometrajes (por ejemplo Txotx, Taxi o Amona putz, que el año pasado obtuvo el premio del público al mejor cortometraje español en la Semana) y un largo (Aupa Etxebeste!, en codirección con Axier Altuna).

Aritz Moreno ha dirigido un par de cortos: Portal mortal (2003) y Cotton Candy (2008), que obtuvo una nominación al Meliès de Oro al mejor corto fantástico europeo.

Primero, el corto y tras ello, algunas explicaciones al respecto ya que absolutamente todo son guiños y homenajes a los 21 años de la Semana de Terror donostiarra.



- El logo de "Producciones Jocántaro". Hace años con la presentacion de Karate a muerte en Torremolinos (peli casposa pero entrañable y a ratos divertida) con su director Pedro Temboury en el escenario apareció por detrás el monstruo Jocántaro (Charly Glamour), y de la emoción (y de la borrachera que llevaban ambos) Jocántaro se cayó al foso del teatro, pegándose un ostión de aúpa (lo llevaron al hospital pero no pasó nada), con lo cual el jolgorio en el teatro Principal fue supremo, siendo uno de los momentos más recordados a lo largo de los años

- La frase "lo hará como siempre" refiriéndose a Santiago Segura. Santiago Segura es un gran amigo de la Semana de Terror, siempre que puede aparece y cuando no puede por las razones que sean, suele enviar un vídeo, siempre muy cachondo, en su línea.

- Frases de fondo. Todas las frases que se oyen de fondo son gritos habituales o chorradas que se dicen todos los años durante las proyecciones. A veces quedan bien y otras, pues no, pero siempre caen.

- Un beso y una flor. El tono del teléfono que suena durante el sepelio es para recordar los grandes momentos de Rebordinos en los festivales de karaoke que se solían hacer en la Semana.

- Ángel Sala. con este hombre (director del Festival de Sitges) siempre, siempre, siempre hay mucho vacile y siempre dice tener envidia sana respecto al público de la Semana, comparándolo con el de Sitges, ya que allí son más comedidos (salvo algunas excepciones que comprobé personalmente este año, por ejemplo en el Maratón zombi o similares). Por eso sale relamiéndose por la "muerte" de Rebordinos y compañía.

- Julián Lara. Con lo que él dice en el corto creo que ya se explica muy bien él solito. Sus cortos no es que hayan gozado precisamente de gran éxito en la Semana... Muchas veces le pedía a Rebordinos que echara su corto pero éste le decía que no, y por eso dice lo que dice.

- El de la pala. El señor que lleva la pala y le da un palazo a Julián Lara es Pablo, un operario del Teatro Principal a quien desde hace muchos años se vitorea cada vez que aparece en el escenario para entregar un micrófono o ayudar con algo. Cuando él aparece todo son aplausos y ovaciones. Lleva jubilado años pero siempre quiere estar en la Semana de Terror para hacer esas cosillas. Este año ha fallado y se le ha echado de menos aunque en la clausura apareció, así que con el alegrón de toda la platea, el teatro Principal se vino arriba.

- Los disfraces de pollo y de novia cadáver. El disfraz de pollo que se ve al final mientras se dirigen al Kursaal (a partir de enero ambos serán los "jefes" del Zinemaldi) es debido a otro gran momento que se recuerda de la Semana de Terror: Rebordinos salió al escenario a presentar una peli (o un corto, no lo recuerdo) con ese disfraz, cosa que como digo, pasados ya unos cuantos años, aún se recuerda.

- Los figurantes. Todos los figurantes que aparecen en el entierro son gente del teatro Principal y abonados habituales a la Semana de Terror desde hace muchos años. Faltan unos cuantos pero por una razón o por otra no pudieron estar, lo cual fue una pena.


6 de noviembre de 2010

Terror en Donosti: Palmarés

La XXI Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donostia-San Sebastián ha finalizado con el siguiente palmarés:

Pemio del Jurado (mejor cortometraje): Maquetas (Carlos Vermut)
Nominación al Meliès de Oro (mejor corto fantástico europeo): Hatch (Damian McCarthy)
Pemio del Jurado Joven (mejor cortometraje): Pixels (Patrick Jean)
Pemio del Público (mejor cortometraje): Pixels (Patrick Jean)
Pemio del Público (mejor cortometraje español): Brutal relax (Rafa Dengrá, Adrián Cardona y David Muñoz)
Premio del Público (mejor largometraje): Black Death (Chis Smith)
Premio del Público (mejor largometraje de animación): Boogie, el aceitoso (Gustavo Cova)

Premio especial del Público: A serbian film. Por convertirse sin proyectarse en un símbolo de la libertad de expresión.

Black Death [Clic para ampliar]

Los cortometrajes de este año no me han parecido nada del otro mundo. El nivel ha sido variado, sí, y ha habido algunos buenos, pero ninguno me ha llamado especialmente la atención. En cuanto a largometrajes, destaco el buen nivel visto, aunque también ha habido de todo, se ha visto menos caspa que en años anteriores. Mejores o peores películas, sin ninguna obra maestra, pero con buenos ejemplos de películas de género, entre las que destaco las siguientes:

Tucker & Dale vs. Evil (Eli Craig)
Dream Home (Pang Ho-Cheung)
Death Kappa (Tomoo Haraguchi)
Boogie, el aceitoso (Gustavo Cova)
Secuestrados (Miguel Ángel Vivas)
The clinic (James Rabbits)
Rubber (Quentin Dupieux) - Película sorpresa

Decepciones:

Somos la noche (Dennis Gansell)
Vampires (Vincent Lanoo)
Monsters (Gareth Edwards)
Red nights (Julien Carbon & Laurent Courtiaud)

En breve intentaré hablar sobre la películas, al igual que hice con las vistas en el Festival de Sitges.

Boogie, el aceitoso [Clic para ampliar]

Cortometraje PIXELS (Patrick Jean)




Cortometraje MAQUETAS (Carlos Vermut)

30 de octubre de 2010

¡Terror en Donosti!

Tras el Zinemaldia y Sitges, llega... ¡La XXI Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donosti! Será desde el 30 de Octubre (es decir, hoy) hasta el 5 de Noviembre.

A continuación, el cartel de este año. No, no es nada referente a un festival lesbogay, es un homenaje a la película Barbarella, donde podemos ver a la actriz Marta Etura (ganadora del Goya a la mejor actriz de reparto por Celda 211) como gran protagonista emulando a Jane Fonda


Evidentemente Sitges ha sido hace poco y el 80-90% de las pelis que traen a Donosti es programación vista allí, pero bueno, hay algunos estrenos como Death Kappa de Tomoo Haraguchi (gran amigo de la Semana, y gran personaje, que ha querido traer a toda costa la versión extendida a Donosti) o la de clausura Proie, por ejemplo.

A la Semana a veces se la denomina "la hermana pequeña de Sitges" y Angel Sala, director del de Sitges, está encantado de asistir año tras año. Se trata de un festival (podría llamársele así) para el público, donde todos los que vamos nos lo pasamos en grande y disfrutamos como verdaderos enanos. Con mucha interacción con las películas, lo cual es una de las grandes razones que contribuyen a su éxito.

Rare exports, gan triunfadora en Sitges 2010, será la peli inaugural y está basada en dos cortos del mismo director (Jalmari Helander). El primero de ellos en 2005 (si no me equivoco con el año) triunfó en Donosti llevándose el premio del público y el del jurado. Al año siguiente el propio director como muestra de agradecimiento presentó también en Donosti la segunda parte del corto, con lo cual los agradecidos fuimos nosotros...

Otra muestra de lo bien que se lo pasan los directores es que muchos quieren traer sus pelis a toda costa, incluso en contra de sus propios productores, que no les dejan. Es el caso de Christopher Smith que trajo, desafiando a su productor (no sé si el año pasado o quizás hace dos, ya no lo recuerdo), su película Triangle (debido a que se lo pasó en grande cuando hace unos años inauguró con Severance). También pudimos ver la gran Martyrs ya que su director Pascal Laugier se empeñó en enseñarnos su película también en Donosti. Otra cosa de la que estamos muy agradecidos, sin duda.

En fin, que es un festival pequeño (y no pretende ser más) pero que ofrece muchísimas cosas, como por ejemplo jornadas de cómic, exposiciones, teatro callejero, cine infantil, etc.

¡A disfrutar del Terror!

Más información (películas, cortometrajes, etc), en la web de la Semana de Terror

29 de octubre de 2010

Sitges 2010: Mis películas (IV)

Termino ya con mis comentarios sobre las películas que vi en Sitges. De esta última remesa, sólo destaco la última de todas, como podréis comprobar a continuación:

In the woods (Angelos Frantzis)

Lo que me pasó con esta película me pasó por no leer con atención la sinopsis. Es sin duda (junto con la siguiente que comentaré) la peor que vi en mis cuatro días de estancia en el festival. Recuerdo que cuando leí por primera vez su sinopsis, la descarté sin ningún miramiento. Leí "chicos en el bosque" y automáticamente pensé en un survival típico. Pero las entradas para la sesión que quería ver aquella tarde se habían agotado por completo, así que me arriesgué. Unas veces sale bien (o muy bien, como con Sound of noise) y otras, muy mal. Como en este caso. Improvisé y arriesgué mi programación para aquella tarde: volví a leer (de nuevo por encima, de nuevo ese fallo) y leí que estaba rodada con la función de vídeo de una cámara de fotos y que además era una película griega. Los griegos a veces sorprenden con cosas realmente impactantes (Canino, por ejemplo), así que quizá no era tan mala opción. Vamos allá. La película a la que asistí fue un verdadero despropósito, más propio de un festival de gays y lesbianas, que de Sitges. Dos chicos y una chica se van al bosque a vivir, o yo qué sé a qué, y nada más. Allí empiezan a (re)conocerse mutuamente. Sobre todo los dos chicos. Sobre todo cuando se ve explícitamente cómo uno de ellos se masturba hasta eyacular (repito que explícitamente) porque su compañero ha dejado de sobarle el cuerpo y le ha dejado con el calentón. Más tarde en una barquita, uno de ellos se mete en el agua tranquilamente y el otro le empieza a hacer, de nuevo explícitamente, una felación submarina. ¡Viva el Cine Fantástico y de Terror! A todo esto, la chica siente celos y si alguien piensa que quizá en algún momento ella también enseñará algo, pues se equivoca... Con lo cual yo, y creo que muchos de los que asistimos a la proyección (que la verdad sea dicha, tampoco éramos muchos), nos quedamos completamente atónitos ante lo visto al acabar la película.

14 días con Víctor (Roman Parrado)

Curiosamente esta película también la descarté a la primera cuando comencé a hacer mi primera selección de películas para ver en Sitges. Curiosamente decidí arriesgarme por las mismas razones que para la anterior: me quedé sin entradas para otra película que quería ver. Curiosamente me salió de nuevo mal la jugada: es una mierda. Cuando acabó la proyección, me dije a mí mismo "muy bien eliminada de aquella primera selección...". ¿De qué trata la película? Un artista que fue muy conocido en su momento, está en horas bajas por falta de inspiración. Se da cuenta, gracias a su representante, de que quizá haciendo algo realmente impactante, vuelva a la palestra y gane mucho dinero. Decide utilizar a un joven, Víctor, para realizar su obra maestra, una reflexión sobre la violencia, hecha con violencia. O algo así. Podría haber dado mucho juego este argumento, podría haber planteado muchas reflexiones respecto al arte, respecto al tema de hasta dónde se puede llegar para llamar la atención, pero se queda en un dramita, un telefilme horrendo sin ninguna gracia en la que no se entiende a ninguno de sus personajes, y si se entiende a alguien, es porque han mostrado algunos elementos de su vida o su razón de ser demasiado explícitamente. Quizá únicamente el actor que interpreta al artista es el único que merezca la pena, pero tampoco es para echar cohetes. Una tontería de película.

Stake land (John Mickle)

Una especie de road movie con vampiros por todos lados y fundamentalistas religiosos con ganas de violencia y venganza por doquier. Eso es esta película, de la que poco más podré decir. Me recordó a La carretera (John Hillcoat) porque dos personajes (un niño y un cazavampiros) van recorriendo kilómetros y kilómetros encontrándose con diferentes personajes que les ayudarán, que les harán la vida imposible, que les atacarán... En fin, nada del otro jueves pero como digo, el aire apocalíptico de la peli no está mal, en ese sentido sí que puede llamar la atención. En lo referente a los vampiros, personalmente me daban algo de vergüenza ajena porque muchos parecían salidos de la serie Buffy, cazavampiros. Quizá es que soy demasiado purista como con los zombies, y no me gusta que los vampiros tengan esas caras tan gatunas, tan habituales en los últimos tiempos.

Prowl (Patrick Syversen)

Resulta que esta es la primera película de una serie de ocho, llamada After Dark Originals, que serán dirigidas por nuevos maestros del terror moderno. Resulta que el director de esta peli dirigió la sosa Manhunt (titulada en España El placer de la caza), un survival tirando a ridículo que no llamaba la atención en nada salvo en la cantidad de planos que había del bosque y de sus árboles (o sea, ridículo). Respecto a Prowl, va de una chica que quiere salir de su pueblo de toda la vida a toda costa y convence a sus amigos para que la acompañen. Total que se les avería el coche y convencen a un camionero para que les lleve en la parte trasera de su vehículo (¿estamos tontos? si es que no fallan los elementos del género, no fallan...). Pronto se darán cuenta de qué transporta el camionero y lo que es peor: dónde les llevan... Los vampiros de esta película son de los cansinos, de los que no me gustan. No sólo sus caras no me gustan sino que encima no paran de soltar berridos y gritos sin parar, con lo que acabé bastante harto. La película se hace larga pero aun así la historia no está mal del todo, tiene un desenlace curioso que no deja de ser coherente con lo que se ha visto. Pero aun así, me aburrí.

Suck (Rob Stefaniuk)

Decepción con esta película... ¡Una comedia de vampiros con actuaciones estelares de grandes del rock! Prometía buenas dosis de diversión y jolgorio pero lamentablemente no fue así. Aburrida y cutre desde casi el primer momento, tampoco las canciones logran levantar el producto. La chica del grupo The winners, los cuales son unos perdedores que no se comen un rosco, es mordida por un extraño personaje, un vampiro que parece el doble del Sombrerero Loco de Tim Burton. A partir de ahí, la chica provoca éxito tras éxito en las actuaciones del grupo pero irá dejando tras de sí una extraña estela de no-muertos muy sospechosa... Iggy Pop, Alice Cooper, Moby, Henry Rollins, y más gente conocida del rock aparecen en el filme pero como digo, da igual. No dan el nivel. Incluso el gran Malcolm McDowell aparece haciendo de cazavampiros, el pobre, qué penita da, que tenga que hacer estas sandeces para ganarse el pan... Sale poco, pero es que casi da vergüenza ajena. En fin. Si se quiere ver un musical con temática fantástica, quizá el lector prefiera ver Tenacious D: The pick of Destiny (gran título en castellano: Tenacious D: dando la nota), aquella con Jack Black o por supuesto, con la mítica y cachondeante Rocky Horror Picture Show. Faltaría más.

Thirteen assassins (Takashi Miike)

Mi última película en Sitges fue todo un acierto. Tras reencontrarme con Takashi Miike gracias a Zebraman 2, había que ver qué nueva película traía con los trece asesinos. Siendo un remake de la película del mismo título de 1963 dirigida por Eiichi Kudo, sorprende el clasicismo con el que dirige Miike, acostumbrados a las bizarradas que solemos ver suyas. En Zatoichi (Takeshi Kitano), otra gran película, se veían amputaciones de miembros y mucha sangre a borbotones. Quizá esperaba ver algo similar en esta, y es que repito, siendo Miike... Pero no es así. Sin duda hay mucha sangre, claro, pero no se ve de la forma en que se veía en la citada Zatoichi. Trece asesinos son contratados en los estertores del shogunato japonés para acabar con el hermano del Shogún y todos sus secuaces porque está llegando a unos niveles de barbarie que no se pueden aguantar. Si tiene una primera parte muy relajada, en la que se presentan a los personajes y se narra la situación que se vive en aquellos tiempos, la segunda parte narra toda la impresionante batalla. Bestial. Y para mi gusto, magistralmente rodada, donde por si fuera poco se adquiere una empatía especial con cada uno de los trece samurais. Una gozada de película dentro de su género (que por cierto ni es fantástico ni es terror, pero ahí estaba, y es que una peli de samurais parece que puede entrar sin problemas en la programación de un festival de género...). Muy recomendable, incluso para los que no sean fans de Takashi Miike.

Y con estas pequeñas impresiones (algunas más largas que otras, lo reconozco), como decía al inicio de la entrada, termino ya mis cuentos sobre Sitges 2010. He disfrutado a lo grande allí, me lo he pasado muy bien. He luchado contra el sueño sesión tras sesión, pero sin duda ha merecido la pena y el año que viene, sin duda, volveré.

PD: Los retrasos en la gran mayoría de proyecciones eran casi intolerables. Estaría bien que prestaran más atención en ese aspecto para próximas ediciones, porque no es normal. A veces según qué programación tenga planeada uno, esos retrasos pueden fastidiar una u otra película...

PPD: Los subtítulos electrónicos, también podían actualizarlos, que ya en pleno siglo XXI que sigan así... es bastante cutre, la verdad.



20 de octubre de 2010

Sitges 2010: Mis películas (III)

Tercera parte de mis andanzas, aventuras y desventuras en las salas de cine de Sitges, durantre su Festival de Cine Fantástico...

Hybrid 3D (Eric Valette)

Fue una de las películas sorpresa del Festival, junto con Amphibious (también en 3D) del mítico Brian Yuzna. Me refiero a sorpresa en el sentido de que la sesión estaba por confirmar, sin hacerse público el título en la programación. Antes de verla, la definieron como un cruce entre Christine de John Carpenter y los Transformers, o sea que la mezcla prometía, en apariencia, diversión. La película es de serie B total, con el aliciente de las gafitas para ver tridimensionalmente. El comienzo es bestial, un plano aéreo fantástico (imaginadlo en 3D, rozando las puntas de los rascacielos) siguiendo al coche protagonista, que enseguida descubriremos que es un brutal asesino que devora literalmente a sus víctimas. Poco después, el coche acaba en una carrocería donde tendrá carne fresca para deglutir... Como digo, es serie B en toda regla y teniendo eso en mente uno se puede divertir viéndola, con la pega de que es muy repetitiva y que siempre transcurre en la carrocería o en sus garajes, sin cambios de localización. Pero el desmadre de su argumento y de la lógica de porqué el coche se come a la gente, es alucinante. Da gusto ver bizarradas así por lo absurdas que son. Respecto a las tres dimensiones, salvo el principio y algún ligerísimo efecto que otro, no es que merezcan mucho la pena (y no sé cuántas pelis en 3D van ya de las que digo esto...)

Zebraman 2: Attack on Zebra City (Takashi Miike)

No todo en la vida tiene porqué ser blanco o negro. Esta es la genial premisa que tiene una de las nuevas películas de Takashi Miike, este director tan tarado cuando quiere pero con dos dedos de frente cuando se le presenta la ocasión. Capaz de lo mejor y de lo peor (muchas de sus películas son, y con razón, obras de culto como Fudoh, Dead or alive, Visitor Q, Audition, La felicidad de los Katakuri...) en esta ocasión Miike nos presenta a un superhéroe que ha permanecido quince años dormido y que ha perdido su parte negra, no acordándose de nada de lo sucedido años atrás. Esa parte negra la tiene la hija del gobernador de Zebra City (anteriormente Tokio) y utiliza su malignidad a su antojo para su propio bien. Zebraman deberá volver para poner orden en Zebra City. De estilo similar a la primera parte, volviendo al recurso de los alienígenas verdes y quizá sin tanto drama, me ha gustado más precisamente por eso. La he visto más como una película de superhéroes a la vieja usanza, entreteniéndome, aunque en algunos momentos haya algunos videoclips que directamente sobran, pero uno se deja llevar.

Norwegian ninja (Thomas Cappelen Malling)

Como ya dije aquí, al leer la sinopsis de la película a uno se le hace la boca agua, pensando que va a asistir a la tontería más simpática del siglo... Pero no es así. Tiene muchos momentos divertidos e ideas muy originales, un aire a películas antiguas muy especial y guiños a películas de James Bond y a los gadgets que utilizan en ellas, pero... la película es del género hubiera quedado mejor como corto, ya que todos esos momentos en los que uno va descubriendo a los peculiares personajes que pueblan la película, poco a poco van pareciendo cada vez más aburridos, ya que la película mantiene todo el rato los mismos recursos con lo cual la gracia de la novedad ha desaparecido por completo. Si hubiera sido un cortometraje, créeme querido lector, hubiera triunfado allá por donde pasara. O pasase.

Rubber (Quentin Dupieux)

Mucha expectación había por ver esta película: Un neumático se dedica a reventar las cabezas de la gente mediante poderes telekinéticos. Ahí queda eso. ¿Cómo no va a haber entonces expectación? De las reseñas que he leído creo que todas decían que la película se hacía larga, siempre mostrando lo mismo... Yo me lo pasé como un enano viendo las peripecias de la rueda, desde que despierta de su letargo (o desde que nace) y poco a poco va descubriendo los materiales y también sus poderes, hasta que... Bueno, vedla. Desde el principio un personaje, un sheriff, ya nos deja bien claro lo que vamos a ver: un homenaje al sinsentido. Grandes películas con muchísimo éxito (por ejemplo E.T.) están plagadas de sinsentidos, y nadie dice nada, con lo cual lo que se va a ver, es un sinsentido. La película es cine dentro del cine, es (atención) metacine (toma ya), y a pesar de la advertencia inicial, uno se va dando cuenta poco a poco de que, según mi parecer, lo que se está viendo es una analogía con la situación actual del cine, especialmente del llegado de Hollywood: la gente engulle cualquier tipo de película de mierda junto a un gran bote de palomitas y su refresco preferido, sin importarle absolutamente nada lo que tiene ante sus ojos, en la gran pantalla. Sólo mierda, puro veneno. Muy poca gente puede salvarse de este embrutecimiento anticinéfilo, pero sí, existen, hay personas que se salvan... Todo ello queda reflejado en los actos de la rueda y cómo no, de los espectadores que bajo su atenta mirada y ayudados por unos prismáticos, observan todo lo que acontece. El plano final de la película es bestial. Por cierto, incluye un pequeño guiño ¿involuntario? a la película El resplandor de Kubrick, homenajeada este año en Sitges. Queda para el lector/espectador averiguar cuál es cuando vea el filme (dificultad del pasatiempo: facilona).

Continuará...

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