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21 de septiembre de 2012

Zinemaldia '12: Arbitrage

INAUGURACIÓN - SECCIÓN OFICIAL A CONCURSO

Pistoletazo de salida para el Zinemaldia. La película de Nicholas Jarecki Arbitrage (El fraude) es la encargada de iniciar todo el desfile de películas y lo hace de una forma digna… o casi.


Es esta una película ambigua en unos cuantos sentidos. El primero, en lo que nos quiere relatar, pues no termino de tener claro si es una película para denunciar, de mejor o peor forma, al tipo de personajes que han provocado la crisis económica mundial en la que todos estamos metidos, o quizá lo que nos quiere contar el director (y también guionista) es el drama personal de un triunfador con mucha cara en cuanto a las finanzas… 

La historia viene a contar la historia de Robert Miler (Gere), un multimillonario que tiene pendiente la firma de un negocio importantísimo y además es infiel a su mujer (Susan Sarandon) con una galerista de arte (Laetitia Casta), mezclándose todo ello debido a un inesperado acontecimiento que provocará que la vida del protagonista penda de un hilo.

Continuando con la ambigüedad comentada, aquello que realiza Miller en la película, ¿son propios de una buena persona, o de una mala persona? ¿Debe el espectador compadecerse por todo lo que le sucede? ¿o quizá se prefiera que un personaje así padezca todo eso, e incluso más? Esa duda de si es alguien bueno, o malo, no convence. Pero en parte también el director ha querido jugar con eso, con lo cual no faltará gente que piense que es un acierto.

Lo que está claro es que nadie se salva de la quema. Todos los personajes están llevados por la ambición y sobre todo por la avaricia.


En cuanto a interpretaciones, Richard Gere está en su línea, poniendo caritas y repitiendo tics habituales en él a diestro y siniestro. Aun así, es alguien con carisma y en algunos momentos incluso está bastante correcto. Susan Sarandon aparece poco en la película y aunque inicialmente resulta ser un poco florero, tiene reservado uno de los que me ha parecido de los mejores momentos del film. Por último se encuentra Tim Roth, el inspector que investiga el incidente ocurrido, y de quien me gustaría comentar la idea que se me pasaba mientras veía la película: El detective quiere meter entre rejas a toda costa a personajes como Robert Miller (“esos ricachones”, como dice despectivamente en varias ocasiones), y el espectador puede verse identificado con él, como si se quisiera reflejar el malestar de la población corriente y moliente frente a los impunes autores de la crisis global. Ahora bien, aunque este aspecto puede despertar inicialmente ciertas simpatías, se le ve siempre demasiado chulo (a veces Tim Roth está pasado de rosca), con unas formas muy cuestionables de hacer las cosas y poco a poco va dejando de parecer alguien con quien poder identificarse.

La forma de dirigir de Nicholas Jarecki es un tanto austera aunque la película está bien fotografiada. Con ello, y juntando los aspectos a favor (algún momento de Gere, otro de Susan Sarandon, esa especie de “lucha de clases” entre los grandes millonarios y la gente de a pie…), y quitando la ambigüedad comentada al inicio y alguna que otra cosa de chichinabo (la pureza de la hija de Gere y Sarandon, por ejemplo, que casi siempre parece estar filmada como si fuera un ángel), hacen de Arbitrage (El fraude) una película correcta, pero poco creíble.


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