15 de julio de 2011

Trailer de 'Hugo', de Martin Scorsese


Martin Scorsese y tres dimensiones, 3D. ¿Qué puede haber salido de esa combinación? El resultado es Hugo, que en EEUU se estrenará en noviembre (en fechas de Acción de Gracias, esas tan queridas por los estadounidenses de a pie y tan deseadas por los distribuidores y productores de Hollywood, debido a que esos días son días clave para sus bolsillos por la recaudación de filmes importantes o esperados) y en España probablemente por fechas navideñas.

Sorprenden de este proyecto varias cosas, que son las que desde que se conoció el proyecto están en boca de todos: Que Scorsese se lance a contar una historia infantil (a priori, personalmente desconozco el libro en el que se basa, The invention of Hugo Cabret de Brian Selznick) y sobre todo, que use el formato del 3D. ¿Se ha vendido Scorsese a la industria hollywoodiense? Hasta que no veamos la película no lo podremos saber, pero no debemos olvidar que hoy en día, aunque se diga que este formato está en decadencia (cosa de la que me alegraría, porque se ve cada cosa...), grandes directores hacen sus pinitos con ello. Aparte de Scorsese con el caso que nos ocupa, me viene también a la cabeza por ejemplo Wim Wenders (con su documental Pina). No, si al final Woody Allen también caerá...

En fin, a lo que vamos. 'Hugo' está protagonizada por Asa Butterfield, Chloe Moretz, Sacha Baron Cohen, Ben Kingsley, Jude Law y Christopher Lee, entre otros. Y su sinopsis viene a ser algo así: Cuando Hugo se encuentra con una máquina rota, una excéntrica niña y el frío y reservado hombre encargado de una juguetería, se ve envuelto en una aventura mágica y misteriosa que puede poner en riesgo todos sus secretos.

El trailer:



PD: Reconozco que si me fijo en los posibles efectos 3D que puede tener la película, viendo este trailer, no me llama verla en ese formato. Da la impresión de que es más de lo mismo: lanzar cosas hacia el espectador, extender la mano más allá de la pantalla... cosas así.

4 de julio de 2011

El osito Teddy


Teddy Bautista, ese señor con nombre de osito y apellido de mayordomo (*), el jefazo de la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores, aquellos que fomentaron y fomentan un canon ilegal en dispositivos electrónicos y que supuestamente cuelan detectives en bodas para saber qué música se escucha en ellas, entre otras lindezas), el pasado 1 de Julio fue puesto a disposición judicial por posibles delitos de corrupción/malversación de fondos. En twitter (tonter) parece ser que se convirtió en uno de los temas más tratados del día, lo que se llama trending topic. Aquí van algunas de las cosillas que se pudieron leer por ese medio:

- Si al final va a ser que era Teddy Bautista el que robaba y no los internautas...vueltas que da la vida (@Khrissbliss)

- No hay paradoja más gratificante que ver a Teddy Bautista cantando ante las autoridades y que tenga que pagar por ello (@kurioso)

- Han detenido a Teddy Bautista por un delito de estafa y malversación de fondos. ¿Y este se permite juzgarnos moralmente e insultarnos? (@TuristaEnTuPelo)

- Espero que a Teddy Bautista le borren el copyright en la cárcel, y bien borrado además (@atooca)

Mi favorita:

- Lo malo de detener a Teddy Bautista es que te cobra si le lees sus derechos (David Gistau)

En la Wikipedia rápidamente actualizaron la información sobre este tipo y su situación actual. Ver enlace aquí


(*) Oído en el programa de Radio 3 Carne cruda

Vía El País

30 de junio de 2011

'Salvation Boulevard': Trailer con repartazo


Greg Kinnear, Jennifer Connelly, Ed Harris, Marisa Tomei y Pierce Brosnan. Semejante elenco de grandes actores se encuentran en el reparto de Salvation Boulevard, una sátira con algún toque de thriller sobre los fundamentalismos religiosos y las grandes iglesias cuyos pastores proclaman ser los salvadores de la Humanidad.

El argumento de la película viene a contar que un pobre pánfilo convertido a cristiano intenta encontrarse a sí mismo mientras huye de los miembros de una mega-iglesia fundamentalista que pretenden proteger a su pastor mediante cualquier medio.

La película la dirige George Ratliff, quien ya sabe lo que es tener a grandes actores entre sus manos (aunque no tantos como en esta ocasión) ya que dirigió en 2007 nada menos que a Sam Rockwell y Vera Farmiga en la película El hijo del mal (Joshua), que era un pelín floja y que si tenía algo a lo que agarrarse era a las actuaciones de sus dos protagonistas (eso sí, hay que decir que tampoco realizaban las interpretaciones de sus vidas).

Estaremos atentos a cualquier novedad sobre esta película, ya que con esos actores y actrices es como para no perderle la pista.

29 de junio de 2011

La Semana de Terror patrocina...

El siguiente vídeo está patrocinado por la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donostia-San Sebastián. Aviso para navegantes: su visionado puede provocar daños cerebrales irreversibles...



Para quien no estuviera en la Semana de Terror de Donosti en 2009 (o en la última noche de la de 2010, donde José Luis Rebordinos lo dejó como regalito sabiendo las pasiones que despertaba el vídeo en cuestión), justo antes de cada proyección se emitía una versión reducidísima de este vídeo. Su visionado cada día provocaba gritos de auténtico pavor y espasmos ultraterrenales nunca antes vistos. El Teatro Principal se venía abajo debido al miedo sufrido. La vida de muchísima gente se vio envuelta en sombras desde aquellos lúgubres días...

Si has visto ya el vídeo y has sobrevivido, enhorabuena. Eres uno de los nuestros.

A txiflar.

PD: Todo esto viene a que Donostia ha sido proclamada Ciudad Europea de la Cultura del año 2016. Todavía le queda mucho camino por delante a la ciudad para demostrar durante ese año que sí, que la Cultura es de todos y para todos. Y no sólo gastronomía.

PPD (Para gente muy despistada): Evidentemente el vídeo no lo patrocina la Semana de Terror donostiarra. Es simplemente el vídeo de promoción de la ciudad.

24 de junio de 2011

¡Volvamos a la Tierra Media!

Aún queda mucho, mucho tiempo para el esperadísimo 14 de Diciembre de 2012. Ese día estoy convencidísimo de que las taquillas de medio mundo, por no decir del mundo entero, explotarán: Se estrena The hobbit: An unexpected journey. La primera entrega de las dos que está preparando Peter Jackson sobre El hobbit, la obra de J. R. R. Tolkien que nos hará volver a todos a la Tierra Media después de su gran trabajo con la trilogía de El Señor de los Anillos, donde volveremos a encontrarnos con Gandalf (el Gris) y conoceremos a toda esa panda de medianos y enanos que pululan por aquellos lares.

Toda la gente que trabaja en el proyecto sabe la gran expectación que hay sobre cualquier noticia que surja de ese rodaje, con lo cual cada pequeña cosa es recibida con enorme alegría. En esta ocasión son nada menos que tres imágenes. En la primera de ellas vemos a Bilbo Bolsón (Martin Freeman) con lo que seguro es la cuadrilla de enanos al fondo. En la segunda está Gandalf el Gris (Ian McKellen), con esa pose tan carismática y la mirada al infinito. Y por último, vemos a Peter Jackson dando algún tipo de indicaciones a Martin Freeman, donde se pueden apreciar sus enormes pies (que por cierto Jackson dice que son más grandes que los que se lucían los hobbits de El señor de los anillos).

En fin, dejémonos de historias y veamos las ansiadas imágenes... 


PD: La segunda entrega, The Hobbit: There and Back Again, se estrenará justo un año después de la primera, el 13 de Diciembre de 2013. ¡Qué lejos queda todo! Ah y por supuesto, será en 3D.

Vía EW

12 de junio de 2011

Fuerza vital

El otro día iba yo en el tren y vi que en uno de los asientos libres cercanos a mí había un periódico pequeño, en apariencia muy usado. Uno de esos periódicos gratuitos que reparten vete tú a saber dónde. El nombre del periódico es Tantrabidea, con lo cual con un primer visionado a ello ya se sabe de qué va la cosa (tienen incluso página web, ¡qué cosas!). Asuntos espirituales y demás.

Bueno, pues como no tenía nada con qué entretenerme en el viaje, decidí ponerme a echarle un ojo. Elegí un artículo al azar, algo que en apariencia no tuviera demasiada sustancia. Algo corto, vaya. El artículo elegido fue La fuerza vital, escrito por un señor que parecía King África hace treinta años según la imagen que ilustraba el escrito. Yo creo que esa fue la verdadera razón por la que me puse a leer ese artículo y no otro.

Ese señor se llama (o se llamaba, ya que parece ser que sus andares por estos mundos acabaron en 1963) Paramahasa Shivananda (reto al lector a ver si es capaz de pronunciar varias veces seguidas este nombre... Yo lo he dejado en la cuarta, no porque no fuera capaz de pronunciarlo, sino porque quizás a la quinta, cual Candyman, se me aparecía de repente con todo lo que ello hubiera conllevado).

El artículo comienza así (copio tal cual): A partir de la fuerza se produce el quilo, del quilo se produce la grasa, de la grasa se produce la médula, y de la médula se produce el semen. El semen es la última esencia, es la esencia de las esencias.

Ole ahí, toma ya. Los ojos (los tres) se me abrieron como platos. ¿Quién me iba a decir a mí que ese comienzo de artículo iba a derivar en un desarrollo sobre lo que el semen significa? Madre mía... Automáticamente dejé de leer el artículo.

Venga va, que no lo dejé de leer. Lo que hice fue aumentar la velocidad de lectura, con lo cual de esta forma lo que leía lo entendía aún menos y hacía más divertida la situación y el momento.

Al coger una vez más el artículo para escribir estas líneas, reconozco haber sentido algo de pavor, pero mi afán divulgador me ha podido, así que aquí estoy, con el periódico entre las manos (extrañamente no lo he tirado aún a la basura) y observando cómo al final lo que el artículo nos quiere contar, así a grandes rasgos o a grosso modo como se dice por ahí, es que Dios es el semen, o a la inversa, no lo tengo claro del todo.Vaya con King África...

Podría seguir escribiendo sobre esto (y es que este señor escribió, parece ser, mucho sobre ello, y si a él le dio para uno o más libros, yo no voy a ser menos... pero no, en estos momentos prefiero centrarme en otros asuntos, como por ejemplo la eterna duda de que si alguien inventa un ratón para el ordenador con forma de gato, ya no podría llamársele ratón, sería el gato del ordenador).

El King África tántrico

¡A txiflar!

7 de junio de 2011

Buena ciencia ficción: Código fuente

Hace ya varias semanas que vi Código fuente de Duncan Jones y todavía no había escrito nada sobre ella. A pesar de que ya no está en cartelera (al menos que yo sepa) intentaré poner remedio a esto con estas líneas.


Duncan Jones, también conocido como el hijo de David Bowie, o como el director de Moon con Sam Rockwell (película altamente recomendable, por cierto), nos cuenta en Código fuente la historia de un hombre (Jake Gyllenhaal) que no hace más que despertarse una y otra vez en el mismo tren donde sólo dispone de ocho minutos para encontrar a un terrorista muy peligroso. Una premisa en apariencia sencilla que engancha desde el principio, a pesar de que se puede pensar que es cansino ver lo mismo continuamente. Pero claro, se van introduciendo elementos en la historia. Y además elementos muy interesantes que hacen que la película sea algo más que una sucesión de las mismas situaciones.

Esos elementos que poco a poco el espectador conocerá hacen que esta película se convierta en una de esas en las que cada uno tiene su propia teoría acerca de lo que ha visto, o acerca de si lo que le han contado en la peli es posible que ocurra o no. Ya saben, películas como por ejemplo Donnie Darko (dirigida por Richard Kelly en 2001, también protagonizada por Gyllenhaal). Es muy gracioso leer en diversos foros o blogs las opiniones de la gente. Algunas pueden tener sentido y otras son de lo más descacharrante, pero sin duda es siempre interesante y bonito ver que una película genera tantas teorías.


Personalmente no es que tenga una opinión rebuscada. Simplemente me dejé llevar, me enganchó la historia y la tensión que se genera, y por supuesto también el misterio que envuelve al personaje principal y todo lo que le rodea. El guion, bien sostenido por la correcta dirección de Jones (recordemos que su primera película, Moon, es ya un título de culto aunque en mi opinión es una etiqueta apresurada, y eso que es una película que me encanta) y sus protagonistas (Jake Gyllenhaal nunca ha sido santo de mi devoción pero acabó logrando que empatizase con él, así como Vera Farmiga, guapa y buena actriz que me gustaría ver más a menudo en otras producciones) hacen que interese la historia, en absoluto rebuscada con esos toques de ciencia ficción que parecen dársele tan bien a Jones y que a muchos nos gustaría que siguiese explotando en sus futuros proyectos.
Resumiendo, querido lector, si quieres ver una película entretenida, un thriller original con un poco de cienca ficción de por medio, que no cae en sentimentalismos (aunque hay que decir en honor a la verdad que casi lo hace en un par de momentos), esta puede ser tu película. Y por supuesto, si la ves y crees tener una bonita teoría sobre lo que en ella se expone o sobre su final, tu comentario en este blog será muy bienvenido.

Un 9.


 Trailer (ojo: puede contener spoilers):



19 de mayo de 2011

Supercrítica: Thor

Venga va, uno rapidito... (o no): THOR (Kenneth Branagh)

Horroroso póster oficial.
Hecho con Photoshop nivel 1. [Clic para ampliar]

No es que sea una mierda pinchada en un palo (bueno, un poco sí), es que es una de las grandes decepciones vistas por un servidor en pantalla en mucho tiempo. A pesar de que está haciendo muy buena taquilla, lo tenía todo para ser una buena película, para contar una historia en condiciones. A saber: Un buen director (Kenneth Branagh), la Marvel y uno de sus superhéroes emblemáticos (no tan conocido como otros pero sí muy popular), ribetes shakesperianos (ahí es nada), efectos especiales, tres dimensiones, una actriz oscarizada y otro actor, también oscarizado y tan inmenso como Anthony Hopkins...

Pues nada, y digo nada, merece la pena. Kenneth Branagh se limita a poner planos torcidos y a dejar de lado el posible toque shakesperiano que tan bien se le ha dado siempre (sus adaptaciones del inglés son casi magníficas, entre las que destaco Enrique V -1989- y Hamlet -1996-). La historia es boba a más no poder y los actores bobalicones, que no transmiten nada, ni siquiera sir Anthony Hopkins, lo cual es una gran pena. No hay química entre ninguno de ellos y la resolución de todo el conflicto es, sencillamente, ridícula. Y por último, los efectos especiales parecen de auténtico chichinabo que en los tiempos que corren podrían haber sido mucho mejores.

La película me pareció peor que Iron man 2, que ya es decir. A su lado las barbaridades de Daredevil y Elektra casi hasta parecen películas divertidas. Ni siquiera la escena del final de los títulos de crédito que se incluye en casi todas las películas de Marvel, básicamente desde Iron man, es gran cosa (sí amigos, al final del todo de estas películas suele haber una escena extra, así que toda la panda de cagaprisas que se levantan de la butaca en cuanto aparece la primera letra se las pierden, allá ellos).

Para acabar, un pequeño apunte sobre dos de los actores: El protagonista Chris Hemsworth se puso cuadrado para la película así que había que lucir sus músculos sí o sí. La escena en la que lo hace va en consonancia con toda la película, es decir, da vergüenza ajena. Y la actriz que interpreta a la compañera de Natalie Portman (Kat Dennings) da la impresión de estar siempre fumada.

Un 2.

En esto habéis participado... [Clic para ampliar]

15 de mayo de 2011

Felículas...



1 de mayo de 2011

Ocho menos cuarto

No sé qué demonios hago aquí con él. En realidad, no sé qué demonios he estado haciendo con él durante todo este tiempo. Pasan los días y seguimos igual, siempre hacemos lo mismo, la misma rutina.

No sé cuánto tiempo llevamos juntos, pero todo eso me da igual, siempre es él quien se acuerda de ese tipo de cosas, ese tipo de chorradas. ¿Qué más dará tener conocimiento de esas nimiedades, cuando lo realmente importante es estar juntos?

No sé qué me está contando en estos momentos. No le estoy escuchando. Estamos caminando por el puerto en una tarde preciosa, y yo me pregunto qué hago aquí con él. Veo a la gente, a sus parejas, sonríen y parecen disfrutar. Parecen disfrutar. Yo lo intento, de veras que lo intento, y a cada momento que pasa me cuesta más disimular mi hastío, pero creo conseguirlo. Sonrío a las caras conocidas, comparto banalidades y tópicos en conversaciones insufribles. Decimos adiós y seguimos caminando. No hacemos otra cosa.

Si me marcho ahora creo que podría coger el autobús de las ocho menos cuarto. Llegaría a tiempo, no estoy más que a unos siete u ocho minutos. Qué casualidad, de algo sí me acuerdo sin problemas: fue en ese autobús en el que podría decirse que comenzó nuestra relación. Ahora quiero que sea ese mismo el que termine con ella.

El autobús de las ocho menos cuarto. Sí, los detalles de aquellos primeros instantes sí los recuerdo bien. La gente volvía de la playa y yo había estado con unas amigas comentando la juerga de la noche anterior. Ellas vivían en la ciudad, con lo cual yo solía volver sola en el autobús. En aquella ocasión allí estaba él, a quien conocía únicamente de vista, ya que se daba la casualidad de que los bares que frecuentábamos en las juergas eran, por lo general, los mismos, y además ya le había echado el ojo en algunos conciertos en los que también coincidimos. Nunca habíamos hablado antes, era solamente que me había fijado en él, pero en aquella ocasión, en el autobús, fue cuando empezamos a hablar. El autobús iba lleno hasta la bandera (¡malditos días de playa!) y se sentó a mi lado.

Arrancó el autobús y decidí conocerle, así que empecé a hablar con él. Estoy convencida de que si no hubiera iniciado yo la conversación, él no lo habría hecho y todo habría seguido igual, ya que no sé qué pasa con los chicos de esta ciudad y de los pueblos de alrededor, que si no es una misma la que da el primer paso, no ocurre nada. ¡Parece que nos tengan miedo!

Para romper el hielo utilicé la excusa de querer saber si conocía a una supuesta amiga mía, pensando que sería también amiga suya. Como no había tal amiga, era evidente que no la conocía, pero el primer paso ya estaba dado, así que lo siguiente fue pasar a comentar que me había parecido verle en otras ocasiones y que no sabía que éramos del mismo pueblo, por ejemplo. A pesar de que al principio le noté un tanto nervioso o tenso, con el transcurso de los minutos fue cogiendo confianza y tuvimos algún que otro momento divertido en la conversación. Sin duda parecía un tipo gracioso. Me gustó.

El autobús llegó a mi parada y entonces él me preguntó si no me importaba que fuera conmigo durante un rato para poder seguir charlando. Asentí con la cabeza, sonriendo para mis adentros pues notaba que no sabía disimular el esfuerzo que le suponía preguntarme aquello.

A partir de ahí según transcurrían los días fuimos acercándonos el uno al otro cada vez más, primero con simples conversaciones a través de chat, o en la típica red social, tan de moda y a la vez tan aburrida… Pero a pesar de ello no ocurría nada más, por lo tanto decidí de nuevo ser yo quien diera un nuevo paso si quería una relación seria, algo en condiciones.

Acordé quedar con él y tras tomar un par de refrescos en alguna terraza, por fin llegaron los primeros besos y las primeras caricias. Fue en ese preciso momento en el que debía haberme dado cuenta de que algo no iba a funcionar. No sabía qué era, sólo noté algo, un posible indicador que me decía que no siguiera para adelante. Pero no le hice caso, ese fue mi error.

No sé porqué me uní a él, ni qué me llevó a compartir tantas cosas y momentos con él. Me sentía sola, necesitaba tener a alguien a mi lado. El cuerpo, o mejor dicho mi vida, me lo pedían casi a gritos. Esa era la principal razón, ahora lo sé. Estaban pasando los años y notaba que mi soledad se hacía mayor. Ha sido todo una farsa ridícula, y por fin me he dado cuenta.

El autobús de las ocho menos cuarto…

Es ahora cuando he decidido que lo nuestro no puede continuar así. Ni así ni de ningún modo: simplemente debe acabar aquí. Su terrible monotonía y la rutina de siempre me aburren. No siento nada al tocarle, no siento nada cuando me toca. No tiene conversación. No me aporta nada. No sé si yo le aporto algo a él o si lo he hecho durante todo este tiempo, pero me da igual. No hay comunicación. Además aquella soledad que sentía en el momento de conocerle y que tan malos ratos me hizo pasar no se ha marchado, siempre ha estado ahí. Sigo estando sola. Rodeada de gente, pero sola… Eso es algo que me mata poco a poco, no lo puedo soportar.

Se me echa el tiempo encima y no quiero perder el autobús, así que me paro en seco y le digo lo que hay. Intento ser fría pero el nudo que se me empieza a formar en la garganta poco a poco hace que no me sienta tan fuerte como pensaba. Él no comprende nada y me pregunta porqué. Le explico todas mis razones y me pregunta qué han significado para mí todos esos instantes tan especiales que hemos vivido juntos. Le digo que nunca logré sentirlos como algo especial, y que sin duda, como decían en aquella película, esos momentos se perderán como lágrimas en la lluvia. En mi vida pensé que pudiera decir algo así a alguien.

Debo marcharme y sé que él no lo va a impedir, no es su estilo. Sin querer le agarro la mano pero se ha convertido en algo inerte, una mirada al vacío llena de preguntas que se van a quedar sin respuesta.

Por fin, adiós.

Me alejo y me doy cuenta de que tengo que acelerar el paso hasta casi correr para poder llegar a tiempo al autobús. Faltan pocos instantes para que el reloj marque las ocho menos cuarto y estos autobuses siempre son puntuales. No me está dando tiempo y acelero más el paso. Comienzo a pensar en las palabras que he dicho hace tan pocos minutos. No sé si habré sido demasiado dura pero lamentablemente todo era verdad. Inconscientemente al doblar la última esquina comienzo a cruzar la carretera. Oigo un gran bocinazo y gritos de alarma de la gente cercana. Todo es negro de repente. Todo excepto las grandes luces del autobús de las ocho menos cuarto, que ha salido ya.

FIN