27 de octubre de 2026

Zinemaldia 2026: Entrevista a José Luis Rebordinos: "Los chascarrillos del Festival me los llevaré conmigo, no puedo contar nada malo"

Hace ya un mes que finalizó la edición número 74 del Zinemaldia, la que pasará a la historia por haber tenido la presencia de Brad Pitt y su recorrido para satisfacer a todos los fans que le esperaban, o también por haber tenido a los Javis y a toda su tropa visitando la ciudad para presentar (en Perlak) La bola negra, en un paseíllo por la alfombra roja y unos pases con público que se recordarán durante muchos años, o por la cantidad de grandes invitados que ha habido aparte de los mencionados, o por el variado palmarés y una Concha de Oro más que merecida a una película de Mike Leigh, o por... En fin, por muchas cosas, pero todo eso se va a comentar en la extensa entrevista que realicé al todavía director del Festival (deja su cargo el 31 de diciembre), a quien ya sólo con verle la cara nada más saludarnos se le notaba lo relajado que se encontraba, sabiendo que lo que le queda de aquí a diciembre es un trabajo muy diferente al que ha realizado en estas fechas durante los últimos dieciséis años.

En el rato que duró nuestra charla, Rebordinos hizo un balance general de la edición, hablando de las películas, de los invitados y de muchas más cosas, así como de sus dieciséis años en el cargo, de su sucesora Maialen  Beloki, y de lo que cree que está por hacer.

JRR: El Festival terminó hace semanas. Qué tranquilo se te ve...

JL Rebordinos: Fíjate, es el mes más tranquilo y en el que mejor me siento desde hace 16 años. Actualmente estoy echando una mano a Maialen con algunas cosas, acabando algunas cosas mías, aprovechando para viajar a algunos festivales a los que les debía una visita… Pero sobre todo me he quitado preocupaciones de la cabeza. En estas fechas yo ya estaba pensando en patrocinadores, en listados de posibles primeras películas, y cosas así. Todo eso ya no lo tengo en la cabeza, así que estoy como en una especie de quietud mental que, aunque no paro de hacer cosas, tener ahora este estado de quietud es realmente maravilloso. Mi cabeza ya está tranquilísima.

JRR: Pregunta obligada: Balance del festival, ¿qué tal lo has visto?

JL Rebordinos: Respecto al balance, siempre está el nuestro y luego el que hacéis la prensa y los medios de comunicación, así como el público. Yo creo que ha sido una buena edición, pero esto lo digo porque es lo que habéis dicho vosotros y en otros sitios en general. Por un lado, a nivel de glamour es incontestable que en mis dieciséis años probablemente haya sido la más potente, donde el “huracán Brad Pitt” ha marcado el glamour, pero ha venido muchísima más gente. Y a nivel de películas creo que ha sido una edición bastante variada, que en general ha sido recibida muy bien. Así que creo que ha sido una buena edición. Me atrevería a decir que, desde mi punto de vista, ha sido una de las tres mejores ediciones de mis dieciséis años. Pero en realidad eso ya sabes que es muy relativo, porque para nosotros una buena edición es esa en la que viene todo el que estaba previsto, donde todo pasa sin problemas, y que desde ese punto de vista todo haya ido bien.

"Ojalá no pasemos a la historia por haber sido los que programamos la última película de Mike Leigh"

JRR: Antes de comentar el palmarés oficial, me gustaría saber tu opinión sobre el gran homenaje que en el fondo ha supuesto premiar Tender loving care, de Mike Leigh.

JL Rebordinos: La película de Mike Leigh era una de mis favoritas. Hace un par de años Hard truths, que también fue presentada en San Sebastián también lo fue y no se llevó nada, lo cual me dio mucha pena. Así que Tender loving care, como digo, era de mis favoritas y creo que era lógico que estuviera en el palmarés, siendo una de las dos o tres que podrían ser mi Concha de Oro. Estoy muy contento porque admiro mucho a Mike Leigh. Puede que sea su última película, pero ojalá no sea así y no pasemos a la historia por haber sido los que programaron su última película, de cara a que podamos volver a disfrutarle, pero creo que ha sido bonito que un director de este nivel, en un momento en el que tiene problemas de movilidad y con una película tan hermosa que habla de los cuidados, del final de la vida y de las personas que tienen que ocuparse del final de la vida de otros, es decir, la gente más joven… Estoy realmente contento.

JRR: Sí, parece mentira que alguien como Leigh, a estas alturas, siga haciendo un cine tan vitalista y humanista.

JL Rebordinos: Eso es. Le conocimos hace dos años, y ya fue muy divertido porque Leigh es alguien con mucha retranca. Ya tenía entonces algunos problemas de movilidad, pero su ironía y su sentido del humor eran brutales. Me cayó genial cuando le conocí, me hizo mucha gracia, precisamente por lo que dices de que no le pega nada que un señor de su edad tenga esa ironía frente a todo. Cuando vino hace dos años fue muy agradable, un invitado especialmente bueno, y estamos muy contentos de que haya ganado este año.

JRR: ¿Y el palmarés en general, qué te ha parecido?

JL Rebordinos: Me atrevería a decir que todas las películas que están en el palmarés, para mí, es lógico que estén. Eso sí, reconozco que me faltan dos pelis ahí: Una es The debut, que a mí me gusta muchísimo, y la otras es la película japonesa, In my father’sbedroom. Ambas me hubiera gustado que estuvieran en el palmarés, pero todas las que están, me gusta que estén. Hay años que te preguntas a ver por qué tal o cual película está, pero este año tienen todas sentido por una razón o por otra, a pesar de que me falten esas otras dos.

JRR: Además, quitando que Tender loving care haya obtenido tres premios, ha sido todo muy variado y bien repartido.

JL Rebordinos: Sí, son todas películas muy diferentes y eso está muy bien.

JRR: En algún momento has dicho que has recibido insultos por haber programado en Sección Oficial la peli hongkonesa Border. ¿Qué te decían esos insultos?

JL Rebordinos: Una persona me dijo “no tenéis vergüenza poniendo esta película”, a gritos, a la salida de la película, y además antes de que acabara. Yo estaba por allí esperando, me vino un señor y me lo dijo. En realidad, que pase esto es algo muy típico. Normalmente vienen con amabilidad, pero en este caso hubo varios con los que no fue así. Con el público del Kursaal sucede una cosa muy bonita , y es que suele protestar diciendo “¿pero cómo ponéis esto? ¡es muy mala!”, pero siempre dentro de ese juego amable y educado donde hablamos de la película refiriéndonos a ella como “una mierda”… pues me parece estupendo, al igual que me lo parece si es a la inversa y me dicen “qué maravilla”, como pasó por ejemplo con The debut, que entusiasmó al público y es de las que más gustó. Pero con Border hubo algunos insultos realmente sentidos, que a la gente le salía muy de dentro.

JRR: Se venían arriba…

JL Rebordinos: Sí. Yo creo que hay mucha agresividad en la gente, y es el tipo de sociedad en la que vivimos: vivimos todo demasiado deprisa, estamos demasiado mediatizados por las redes sociales, por las opiniones, queriendo opinar de todo, siempre muy tensos, y la gente a veces pierde los papeles muy fácilmente. O igual los perdemos todos. Yo por una película no me voy a indignar nunca. Si no me gusta, me voy. Y si no me gusta nada de nada, igual pregunto a quien la haya programado que me explique a ver por qué la han puesto. Nunca me indignaré ni insultaré a nadie porque programe una película, y es que no deja de ser una película. También es muy típico que me pregunten “dentro de qué película me iría a vivir”. Pues yo respondo que ninguna. O también me preguntan “qué película te ha cambiado la vida”. Pues ninguna. Estas exageraciones e hipérboles con el cine son demasiado. Hay películas que me han influido en la vida, ¿pero cambiármela? Ninguna. ¿Y en qué película vivir? A mí donde me gusta vivir es en la vida real, no en una película, que siempre es de mentira.

JRR: La gente no entiende que si a ti te gusta mucho una película, a otra persona puede no gustarle nada, y a la inversa…

JL Rebordinos: ¡Y no pasa nada! Eso es lo bonito.

Ah Biao con el Premio Especial del Jurado por Border

JRR: El premio del público estaba claro desde el principio, ¿no crees? La duda era quién tendría más puntuación, si Naza o La bola negra. ¿Teníais la misma duda el equipo del Festival?

JL Rebordinos: Yo estaba convencido de que ganaría La bola negra. Pero también tenía ciertas dudas, porque quería ver cuál era el resultado con el público con alguna otra película: Una era The invite, que si no recuerdo mal también quedó muy bien y que, visto lo visto en otros festivales, sabía que funcionaría como un tiro también aquí. Y la otra película es una que yo aún no había visto pero mis compañeras me decían que podría ganar: Tangles, la película de animación que creo que quedó la tercera en las puntuaciones del público. También había otras grandes películas como Iron boy, que es muy bonita, o Fatherland, que sabes que la gente no la va a puntuar con muchos dieces porque no es una película fácil… Lo que creo es que ganan siempre películas que tienen un componente emocional muy fuerte, y en este caso La bola negra y Naza eran claramente las que más opciones tenían en este sentido.

JRR: Y la gente además venía muy predispuesta con esas dos películas.

JL Rebordinos: Sí, se había hablado mucho de ambas.

JRR: Este año ha habido cierta polémica por incluir en el jurado de ND a Dana Blankstein Cohen (mujer israelí directora del Sam Spiegel Film and Television Institute). ¿Fue una decisión deliberada para dejar clara la posición libre y abierta del festival? ¿En qué quedó esa polémica?

JL Rebordinos: Se quedó en poca cosa. En los últimos tiempos ha habido polémicas amables y polémicas desquiciadas. Por ejemplo, desquiciadas fueron las de Johnny Depp por su Premio Donostia, y la de la película No me llame Ternera en 2023, por el etarra Josu Ternera. Ahí la gente perdió sus papeles y era muy maleducada a la hora de expresar sus opiniones. Por otra parte, en el caso de los antitaurinos con la película Tardes de soledad de Albert Serra, sus críticas siempre fueron desde la corrección. Les dijimos que vieran la película, la vieron, y aunque tras hacerlo siguieron pensando lo mismo, eso fue después de ver la película, cosa que ya hace que merezcan el mayor de mis respetos.

JRR: Cosa que no ocurre con los otros que has mencionado…

JL Rebordinos: No. A las personas que pidieron que quitáramos la película de Josu Ternera sin verla se les ofreció la posibilidad de verla, y no quisieron hacerlo. Esa es la diferencia clave entre unos y otros. En el caso por el que preguntas, el de Dana Blankstein, lo que ha sucedido es que hay un sector del movimiento pro-palestino que pide el boicot a Israel incluso a nivel cultural. Nosotros somos contrarios al boicot cultural, y por eso trajimos a Dana, para visibilizar de alguna forma que no todos los israelíes son culpables del genocidio de Gaza, y que incluso hay gente desde la propia Israel que está luchando para que el genocidio pare definitivamente. Nosotros conocimos a Dana hace muchísimos años y conocemos su trabajo a través del Sam Spiegel y su trabajo en favor de la paz e intentando integrar a las diferentes comunidades existentes en Tel Aviv, con lo que por eso decidimos invitarla como jurado. En este caso, nuestros interlocutores en la asociación que pedía el boicot fueron siempre absolutamente correctos. No estaban de acuerdo, hicieron una manifestación, nos pidieron que retiráramos la invitación (aportando sus razones), y siempre fue desde una postura correcta y educada. No nos pusimos de acuerdo en esto, pero sí estamos de acuerdo en un objetivo y en un análisis común: Hay que parar a Netanyahu, es un criminal de guerra cuyo gobierno está realizando un genocidio en Gaza, asesinando a miles y miles de inocentes.

JRR: ¿Qué tal se tomó ella todo este tema?

JL Rebordinos.- Estuvo informada en todo momento de lo que ocurría. Sé lo que ella opina sobre esto y sé el trabajo que hace en Tel Aviv y al servicio de quién, pero no voy a entrar en lo que piensa. Estuvo tranquila y muy arropada por el resto de miembros del jurado, yéndose feliz y muy agradecida al Festival por haberle dado la oportunidad de compartir con nosotros todo esto. Fue a ver Naza aquí y no hizo sino constatar algo que ya sabía.

JRR: Otra pregunta obligada: El terremoto de los Javis y el de Brad Pitt. ¿Esperabais algo así? ¿Cómo ha sido vivir eso?

JL Rebordinos: Sí, esperábamos algo así. Yo tenía dudas sobre qué terremoto iba a ser mayor. Al final fue el de Brad Pitt, pero lo de los Javis también fue muy loco. Yo creo que tener a los Javis y a Brad Pitt en una misma edición del Festival es todo un lujo. Y lo es porque a nivel de glamour, eso te da muchísimos puntos. Y si además de ellos tienes a Penélope Cruz, a Marion Cotillard, a Jeremy Irons, Naomi Watts, etc., un año con este nivel, a quienes, como a ti, os gusta el tema de los autógrafos, ha sido un año como pocos, ¿no?

JRR: Sí, ha sido una locura.

JL Rebordinos: Y además hay que sumar a eso todo el star system español… Así que lo dicho: Ha sido un lujo, y eso ha marcado el Festival, donde hay tres aspectos importantes: El glamour, las películas, y la industria. En glamour ya hemos salido con una puntuación de nueve para arriba; en películas creo que hemos estado también muy bien, y finalmente en industria cada año estamos más fuertes. Así que todo esto creo que nos ha ayudado mucho a darnos una visibilidad muy fuerte en el extranjero, porque aunque parezca mentira, Brad Pitt viene a San Sebastián y sigue saliendo en todos los medios norteamericanos. Es increíble la repercusión que tiene, así que todo lo de Brad Pitt y los Javis ha sido realmente muy positivo para el Festival.

JRR: Dio la impresión de que el festival empezó muy fuerte y tras Pitt se desinfló (aun con Marion Cotillard)

JL Rebordinos: Recordemos que el día grande de Brad Pitt fue el miércoles, y Marion Cotillard estuvo el jueves y el viernes. Ya sólo nos queda el sábado…

JRR: Y aun así la gente se quejaba.

JL Rebordinos: Siempre dejamos el viernes para el día de las series, que este año ha sido con El castillo con Raúl Arévalo y toda la gente de la serie… Hubo gente todos los días, ¿no?

JRR: Sí, pero creo que es porque empezó muy fuerte, con varias estrellas importantes a la vez.

JL Rebordinos: Pero no es porque lo quisiéramos nosotros así, era porque coincidieron todos a la vez. De todas formas, creo que nunca ha habido un año tan equilibrado. Tal vez el último día, el de la clausura, porque no hubo grandes nombres premiados o grandes asistentes, pero hasta el viernes, todos los días había alguien grande. Y es que lo curioso es que este año hasta Marion Cotillard a la gente le parecía poco, cuando hay años que hemos llenado cuatro días teniéndola, u otros tantos con Ricardo Darín, que este año ha pasado casi desapercibido.

"Recomiendo a los jóvenes que vean La bola negra, y eso les dará datos acerca de lo que era ser homosexual en la España franquista”

JRR: Aparte de todos estos momentos y estrellas que acabas de mencionar, ¿con qué momento te quedas del festival?

JL Rebordinos: Este año he vivido un momento muy bonito: La proyección de La bola negra en un pase especial para el jurado joven, que al acabar la película se pusieron todos en pie, aplaudiendo y llorando “como madalenos”. Yo estaba allí con los Javis y acabamos llorando todos: Yo mismo, los Javis, y hasta el ministro que también asistió al pase. ¡Todos llorando! Ese momento fue muy emocionante. Sobre todo lo fue porque en ese momento yo pensaba en todos esos jóvenes que dicen que con Franco se vivía mejor. Yo les recomiendo que vean La bola negra, y eso ya les dará algunos datos. Datos acerca de lo que era ser homosexual en la España franquista. Y lo digo yo, que he tenido amigos a los que al volver a casa tenía que acompañar, porque les agredían… Ojo, y te estoy hablando de los años setenta, no de los cincuenta o sesenta, que era mucho peor. Ese momento con el jurado juvenil fue muy intenso.

JRR: ¿Algún momento más?

JL Rebordinos: Sí, Naomi Watts. Fue muy bonito tenerla como Premio Donostia, porque es una chica muy especial. Pero también conocer a Werner Herzog… ¡Es que ha habido muchos momentos! Para mí el glamour no son sólo los grandes actores, también el estar con Werner Herzog me parece un momentazo, algo realmente importante. No sé, son, de verdad, muchos momentos. Pero de todos estos que te he dicho, el de los Javis me parece el más bonito de todos.

JRR: Naomi Watts no era el Premio Donostia inicialmente previsto. ¿Fue una sustitución de última hora?

JL Rebordinos: Ella era uno de los tres posibles Premios Donostia. Creo que cuando empezamos con ella ya se nos había caído el que teníamos previsto como segundo Premio, que era alguien muy potente y que estaba confirmado, pero que finalmente no pudo ser, sabiéndolo apenas dos o tres semanas antes de que lo comunicáramos en rueda de prensa… Y resultó que Naomi Watts nos confirmó que sí unos dos o tres días después de que esa otra persona se cayera, con lo que nos vino muy bien.

JRR:¿Y cómo se gestiona que el que ya había apalabrado y confirmado, a última hora no pueda venir?

JL Rebordinos: Nosotros solemos intentar más Premios Donostia. Solemos intentar cinco o así, pero como este año cerramos muy pronto el primero y también el de Werner Herzog, ya estábamos contentos. Posteriormente surgió la posibilidad de Naomi Watts por la película que finalmente ha presentado (The housewife), que estaba disponible, y que además es muy amiga de J.A. Bayona, así que lo pusimos en marcha, con lo que si no se hubiera caído del plan ese otro Premio, finalmente hubieran sido tres los que se hubieran entregado.

JRR: ¿Pero cómo funciona esa maquinaria festivalera cuando falla alguien a última hora?

JL Rebordinos: Siempre tienes a alguien en la recámara. Como te decía antes, siempre tanteamos a cinco o seis personas, pero es que este año han sido a la primera, entonces no hacía falta mirar más.

JRR: En la edición 60 esos cinco tanteados os dijeron que sí.

JL Rebordinos: Claro, no fue porque fuera una edición especial, ¡es que resultó que todos dijeron que sí! Y nosotros que queríamos tres… Pero en fin, para nosotros lo importante no es la cantidad, sino que sean buenos. Si son buenos, son buenos dos y son buenos cinco. Y si son malos, lo mismo, Me refiero a si no tienen el nivel suficiente, pero creo que todos estos de los que estamos hablando tienen mucho nivel.

JRR: Una cosa más sobre Brad Pitt: Su photocall se realizó en el interior del Kursaal en lugar de en las terrazas, ¿fue para evitar que se vieran en las fotos y vídeos de los medios las banderas en favor de Palestina que estaban fuera?

JL Rebordinos: Sí, fue por eso. No hay nada que ocultar: El propio Brad Pitt en estas cosas no tiene en realidad nada que ver, fue cosa de su gente, que vio las imágenes de Naomi Watts (donde también estuvieron las banderas) y dijeron que preferían un sitio más protegido… Aunque luego en las imágenes se seguían viendo las banderas. Es algo que entiendo perfectamente. Nosotros, que somos el único festival de categoría A que ha firmado un comunicado en contra del genocidio, somos conscientes de que no tenemos por qué obligar a nadie a nada. Si pones unas banderas detrás de alguien en algo como esto, estás obligándole a ser parte de eso, pero eso tiene que ser si él quiere que sea así. Si no, pues no. No soy partidario de obligar a nadie a nada. Por ejemplo, cuando en la Berlinale surgió aquel debate sobre que Wim Wenders no quiso hacer declaraciones sobre política, tengo que decir que a mí me parece muy bien. Si él no quiere, ya está, ¿por qué hay que insistirle? Puede que no quiera porque no lo tiene claro, o porque sabe que puede dar una versión que va a caer mal, o porque tiene miedo (el miedo es muy libre, y yo soy muy cobarde)… Entonces, de la misma forma que yo reivindico mi derecho, como Festival, a opinar sobre temas de Derechos Humanos, creo que cualquier persona tiene derecho a decir “mire, no me siento cómodo opinando sobre ese tema y no lo voy a hacer”. Eso de que si no se opina, eres más listo o más tonto, me parece espantoso. No lo comparto.

JRR: En resumen, que fue cosa del equipo de Brad Pitt.

JL Rebordinos: Sí. Quienes le llevaban esos temas nos preguntaron dónde podría hacerse, les dijimos dónde solía hacerse en caso de lluvia, y ellos accedieron indicando que lo preferían así porque no querían que hubiese una foto no buscada por ellos. Simplemente intentaron proteger ese aspecto de cara a la imagen de Brad Pitt, cosa que entiendo perfectamente.

JRR: El equipo que Pitt tiene alrededor es inmenso, y me hacía gracia ver cómo cuando hizo su ya histórico pase por la alfombra roja del Kursaal pedía permiso al equipo y a la organización del Festival para ir a un lado o a otro.

JL Rebordinos: Sí, tiene todo un equipo de comunicación e imagen muy grande. Y sí, siempre preguntaba a los suyos y a los nuestros qué hacer. Había una persona que él sabía que era de nuestro equipo de seguridad, al que siempre consultaba, pero desde el inicio nos llegó que él quería firmar y estar con todo el mundo, indicando que todo el mundo que había venido a verle a él se merecía que les firmara un autógrafo o sacarse una foro, que se quedara contenta. Ha sido uno de los invitados más alucinantes que hemos tenido. El respeto y el cariño que tenía al público ha sido una pasada. Un compañero del equipo nos decía en esos momentos entre risas “¿crees que podremos desayunar en casa?”, porque parecía que íbamos a estar allí toda la noche.

JRR: En todos estos años, ¿has tenido que decir a alguien que no viniera, cuando había posibilidad de asistir al festival?

JL Rebordinos: Por tema de alojamiento, sí tuvimos que decir que no a un alto cargo de un estudio de Hollywood. No quedaba ninguna suite disponible en el hotel María Cristina y era una persona que sólo viajaba de suite en suite, así que no pudimos alojarle. También hemos dicho que no a algunas grandes estrellas, porque pedían dinero por el Premio Donostia, pero nosotros no pagamos a nadie. Si alguien quiere, es porque el Premio le parece interesante. Me habría gustado tener a Sophia Loren. Nunca llegamos a contactar, pero gente cercana nos hizo llegar que ella cobraba, lo cual me dio mucha pena, ya que soy un enamorado de Sophia Loren, y no sólo como actriz, sino también como escritora de libros de cocina italiana. Pero cuando me enteré de que cobraba, hubo que desistir.

JRR: Hablando de cobrar, ¿ha habido alguna estrella que ha accedido a venir, pero diciendo que cobra por firmar autógrafos?

JL Rebordinos: No. Eso es más de comic-cons o sitios así. Ni siquiera, al menos que sepamos, cobra nadie por dar entrevistas. En Cannes, por ejemplo, sí cobran por las entrevistas. Pero aquí no.

JRR: Hay que ser muy diplomático como director del festival, ¿te has mordido la lengua muchas veces? ¿Cómo se maneja la prudencia en esos casos?

JL Rebordinos: Me he mordido la lengua muchísimas veces. Para empezar, siempre he intentado llevar algo a rajatabla: Nunca hacer comentarios partidistas. Yo nunca he hablado del PP, o del PSOE, o de Bildu. Siempre hemos hecho defensa de los Derechos Humanos, pero nunca entrando en juegos partidistas. Así que a veces te tienes que morder la lengua, porque algunos partidos han hecho cosas a las que me hubiera gustado contestar y no lo he hecho, porque hacerlo ya implicaba una toma de partido que yo consideraba que como director no me correspondía. Otra veces he tenido que escuchar cosas tremendas, y me he tenido que callar por el bien del Festival. Pero no te creas que han sido tantas veces. En general, con la gente con la que trabajamos, sean patrocinadores o lo que sea, hay una relación de cercanía e incluso de amistad muy fuerte. Y muchas veces es desde la disidencia política absoluta, ya que cuando no se está de acuerdo con algo, se habla, nos echamos risas y nos lo pasamos bien. Creo que puedo decir que he tenido mucha suerte en este sentido, tanto con la gente del cine como con patrocinadores. Hay personas que ya considero amigas mías, o simplemente con las que mantengo muy buena relación. A veces ha habido casos complejos donde efectivamente uno se tiene que controlar más y morderse la lengua, pero eso es algo que va en el sueldo.

JRR: ¿Quizá a nivel político sea algo más complicado?

JL Rebordinos: No te creas. No tanto con los partidos, más bien con algunas personas muy marcadas políticamente. Gente muy de la extrema derecha con la que tienes que trabajar y con la que intentar obviar ciertos temas. Con los partidos políticos yo he tenido en el consejo de administración a gente de Bildu, del PSOE, del PNV, del PP… y con todos nos hemos llevado genial y se han llevado genial entre ellos. En dieciséis años siempre se ha aprobado todo por unanimidad en el consejo de administración, y me he llevado igual de bien con el PP que con Bildu, así que les estoy igual de agradecido a todos ellos. El PP, al contrario de lo que se pueda pensar, ha apoyado siempre a tope el Festival, y tengo grandes amigos ahí, como también los tengo en Bildu, en el PSOE o en el PNV. Ahora bien, el día que deje de ser director del Festival de Cine, pasaré a ser José Luis JL Rebordinosdinos, teniendo mi ideología y mi voto particular que depositaré en las urnas, y seguiré manteniendo los amigos que tengo con unas posturas políticas muy contrarias a las mías. A mí es que me gusta mucho discutir con los que piensan diferente que yo, no tengo ningún problema.

JRR: Sin comprometer nada ni a nadie, ¿hay algo que puedas contar ahora tras habértelo guardado todos estos años?

JL Rebordinos: Pues creo que no puedo contar nada, porque lo que me he guardado me lo voy a tener que seguir guardando. Sí, yo creo que no hay nada, porque las cosas feas que podría contar, no debo contarlas, y es por eso que nunca escribiré unas memorias del Festival. Podría escribir unas memorias falsas, que fueran un poco divertidas, con su parte de verdad y su parte de mentira. Un poco como las de Diego Galán (Jack Lemmon nunca cenó aquí), que fabula muchísimo y muchas de las cosas que cuenta no son como sucedieron. Pero ojo, que eso no me parece mal, porque a veces lo inventado pasa a tener su gracia cuando no hay mala voluntad. Pero volviendo a mí, las cosas más interesantes que podría contar, no puedo hacerlo. Los chascarrillos me los llevaré conmigo, y no hablaré nunca mal de nadie con quien haya trabajado.

JRR: Durante el Festival has recibido elogios de los invitados, la ovación de la clausura (también para Lucía Olaciregui) y el público te pedía fotos y autógrafos por la calle, ¿cómo lo has llevado?

JL Rebordinos: Lo he llevado bien, porque la gente es super amable. Lo del aplauso en la ceremonia de clausura, que obviamente me emocionó, si digo que hubiera preferido que no se produjera, nadie me habría creído. Lo que sí dije a mis compañeras y compañeros fue que si querían hacer algún homenaje o despedida, que fuese fuera de los espacios oficiales del Festival, nada en las galas (en la gala inaugural había varios homenajes a Lucía y a mí, y no queríamos eso), así que hubo un pequeño acto entre amigos un día del Festival, que para mí fue muy bonito y estoy muy agradecido. Todo era siempre con muy buena voluntad, así que tanto Lucía como yo estamos muy agradecidos. La gente se te acerca con mucho cariño y eso es muy de agradecer. No podemos decir otra cosa.

JRR: ¿Tienes alguna anécdota sobre esto?

JL Rebordinos: Sucedió una cosa muy divertida, y es que los primeros días del Festival, cuando la gente me pedía autógrafos y fotos, Maialen me decía “¿pero qué es esto? Pareces una estrella de Hollywood”… ¡Pues los últimos días le pedían a ella los autógrafos! “¡Bienvenida al club! Acabas de llegar, ya sabes lo que te toca”, le decía yo. Ella estaba alucinada, la verdad. Y es que la gente es muy cariñosa. Pasa como pasó en la Semana de Terror, que te acabas convirtiendo en un personaje más, en parte del Festival. Debes aceptarlo porque todo es desde el cariño, y todo es estupendo y muy bonito.

JRR: Ya que mencionas a Maialen, ¿qué tal lleva eso? Aparentemente, de momento parece muy reservada.

JL Rebordinos: De momento lo lleva con sorpresa, y le hace mucha gracia, porque es una situación nueva para ella. Maialen es una persona muy inteligente, muy prudente, que sabe moverse muy bien y que conoce el Festival genial. Es una persona que se va a adaptar rápidamente a la dirección. Ha estado conmigo en un montón de sitios y lo ha hecho muy bien. Para mí el Festival es algo muy importante en mi vida, y estoy super tranquilo porque creo que lo dejo en las mejores manos. Yo entré con 49 años y ella es más joven que cuando yo entré, así que lo va a hacer super bien, adaptando el Festival a la realidad actual. Tengo claro que hace falta alguien más joven que yo, que entienda mejor todo lo que viene, porque yo cada vez lo entiendo menos.

Lucía Olaciregui, Maialen Beloki y José Luis esperando a los invitados en el Kursaal

JRR
: En las recepciones del Kursaal tú seguías recibiendo a los invitados, mientras que ella estaba en un segundo plano, un poco más atrás. ¿Cómo eran esos momentos? ¿Qué comentabais?

JL Rebordinos: Dependía del tipo de invitado, y dependiendo de cómo viniese. Había veces que se lo presentaba, pero otras veces, según cómo vinieran, era mejor no hacerlo, porque igual venían con mucha gente de seguridad alrededor y era más conveniente no hacerlo, ya que casi no te dejaban ni saludarles… Nos repartimos el trabajo entre Maialen, Lucía y yo. El básico lo hicimos, como todos los años, Lucía y yo, pero yo iba introduciendo a Maialen en algunas cenas, presentándole a grupos, a proveedores, patrocinadores… gente con la que tiene que coger el control desde ya mismo.

JRR: ¿Le has dado algún consejo importante?

JL Rebordinos: Yo no soy muy de consejos, soy de hablar y de comentar las cosas, pero sí que le dije una cosa: que fuera muy prudente. Ella ya lo es, pero se lo dije por mi propia experiencia. En mi primer año yo llegué convencido de que iba a hacer veinte cosas nuevas y no hice ni una. De esas veinte descubrí que quince de ellas eran absurdas, y de las otras cinco, conseguí que se hicieran tres, y fue poco a poco a lo largo de los años. Así que le he dicho “tienes tiempo, acabas de llegar, vete despacito, que yo he estado dieciséis años aquí…”. Sé que no hace falta que se lo diga, porque como digo es una persona muy prudente que va viendo y observando y que no va a tener ningún problema.

JRR: ¿No le gusta demasiado a Maialen el cine “intensito”? A ver si eso va a influir a la hora de programar...

JL Rebordinos; (Risas) No, no. Hay que ser consciente de que en un festival de cine no se puede poner el tipo de cine que a uno le gusta. Maialen es tan consciente como yo de que el Festival no lo haces con tus gustos. Obviamente en la Sección Oficial intentas que haya alguna representación del cine que a ti te gusta, pero si mañana se tiene una película comercialísima, muy esperada, aunque a ella no le convenza, que no te quepa duda de que la programará a competición, tal y como hacíamos nosotros. No te preocupes por eso, ya te digo que quien dirige un festival tiene que tratar de poner películas donde los gustos cinematográficos estén representados y adaptados a la realidad de dicho festival. Si yo dirigiera la Seminci de Valladolid, no lo haría de la misma forma que lo hago con el de San Sebastián, no sería el mismo festival. Y lo mismo con Locarno, tampoco podría hacer lo mismo que con el Zinemaldia. Cada festival es diferente, no tengas miedo con eso que comentabas.

JRR: ¿Hay algo que creas que te ha quedado por hacer (por presupuesto o por alguna otra razón) o te vas plenamente satisfecho?

JL Rebordinos: Me habría gustado pagar mejor a algunos proveedores, que sé que les hemos forzado mucho, y eso es algo que les agradezco mucho. Agradezco todo su esfuerzo durante todo este tiempo, especialmente en los años duros, después de la pandemia. Me hubiera gustado también tener algunos Premios Donostia que no hemos tenido. Siempre los he mencionado: Clint Eastwood, Julianne Moore, o Pepe Sacristán, que ha sido un Premio Donostia que ha estado a punto varias veces y al final, por una cosa o por otra no se lo hemos llegado a ofrecer. Es alguien a quien admiro tanto que hubiera sido un precioso Premio Donostia. Si hubiera habido más dinero, me habría gustado tener a más invitados, pero nos faltaba algo de dinero, nada espectacular, cosa de un millón y medio de euros más o menos para poder trabajar a gusto.

JRR: Así que estás contento.

JL Rebordinos: Sí. Además el Festival se ha podido hacer. Tampoco me voy a poner a llorar, porque lo hemos podido hacer. ¿Con más dinero lo habríamos podido hacer más cómodos y más justamente? Claro que sí, pero bueno, se ha hecho. Y además sin déficit y manteniéndonos cada año ahí.

JRR: Ahora te voy a proponer un juego. Dime una o varias (pocas palabras) para cada término de la siguiente lista:

Cine español
Un amor

Cine vasco
El de los míos

Industria
El motor que mueve el cine

Latinoamérica
Algo de lo que formo parte. Yo diría Iberoamérica, pero tengo que decir que me siento vasco, me siento español, me siento europeo, y me siento iberoamericano. Como en mi casa.

Nuevos cineastas jóvenes
El futuro

Janto (sistema de entradas)
Una gran empresa, menospreciada injustamente

Semana de Cine Fantástico y de Terror
Una parte importante de mi vida

Monica Bellucci
(Se ríe) Una mujer muy hermosa por dentro y por fuera

JRR: ¿Qué vas a echar más de menos?

JL Rebordinos; Voy a echar de menos tres cosas: La primera es a la gente de mi equipo, que ya no voy a estar más con ellos, aunque les seguiré viendo. La segunda es el público de la ciudad, aunque lo seguiré viendo, pero ahora como espectador. Y por último mi viaje anual a Japón, que ya no lo podré hacer porque mi economía no me lo permitirá.

JRR: Si te piden ser jurado en algún festival, ¿aceptarías?

JL Rebordinos: Precisamente acabo de aceptar ser jurado del Festival de Sevilla. Sí, me gusta ser jurado, siempre entendiéndolo como un juego en el que dar premios sirve para poner en valor películas, pero tanto seleccionar películas para un festival como ser parte de un jurado de un festival tienen su parte injusta, y es que no se pueden comparar las películas unas con otras de manera justa. Pero hay que reconocer que es un juego divertido.

JRR: Además ser jurado da pie a debatir sobre las películas y lo que proponen.

JL Rebordinos: Eso es, y como digo, todos sabemos que ser parte de un jurado no es justo, pero es muy divertido. No hay que tomárselo más en serio de lo que es.

JRR: ¿Qué defectos o carencias quedan por pulir al festival?

JL Rebordinos: Mis carencias no las puedo juzgar yo, ni tampoco mis virtudes. Las tienen que juzgar los de fuera. Lo que creo es que el Festival tiene un problema grave de cara a los próximos años, y ese va a ser presupuestario. Sobre todo según cómo evolucione la política. Si la extrema derecha llega a los gobiernos, ya está anunciando reiteradamente que no va a apoyar al cine, lo cual sería un gran problema para el Festival. Otro problema que tiene el Festival es de infraestructuras. Somos un festival en una ciudad a la que ciertamente puede que en momentos determinados sobre el turismo, pero es un hecho que durante las fechas del Festival nos faltan habitaciones de hotel

JRR: ¿Y qué virtudes crees que tiene actualmente?

JL Rebordinos: Una muy buena es que tiene un equipo muy profesional al cargo. Son gente que lleva muchos años haciendo su trabajo, y haciéndolo bien, saben muy bien lo que hacen. A medio plazo se va a jubilar mucha gente, con lo que Maialen ahí tendrá que renovar ese equipo, lo cual es también muy bueno, es decir, que entre nueva gente con nuevas ideas, que deberán mezclarse con las que ya hay, para regenerar así un poco el tejido del personal del Festival. El Zinemaldia es un festival que goza de muy buena salud y creo que tiene más cosas positivas que negativas.

JRR: ¿Hay ya cosas apalabradas para 2027?

JL Rebordinos: Te diría que apalabrado no hay nada, pero sí trabajado. Hay varias opciones de estrellas que pueden estar muy a tiro para el año que viene, donde una es un más que posible Premio Donostia e incluso con su más que posible entregador, siendo algo que ya se está hablando. También te puedo decir que hay otra posible estrella que es muy probable que por una serie de circunstancias podría visitar esos días el Festival. Todo eso ya está sobre la mesa, así como una serie de posibles películas que sabemos que podrían llegar al Festival. Pero aún es algo muy incipiente, estamos empezando ahora a mirar, y de momento no hay mucho en el radar grande como para fijar nada.

JRR: A estas alturas ya manejáis cábalas acerca de que tal o cual peli que os interesa podrá o querrá ir a Cannes o a Venecia, o a ver si la cogéis vosotros…

JL Rebordinos: Claro, eso es. Por ejemplo, el año pasado todo indicaba que Almodóvar o Sorogoyen entrarían a competición en Cannes, y que los Javis con La bola negra irían a la sección Un certain regard o a competición en San Sebastián. Acabó entrando a competición en Cannes, y se ha convertido en lo que se ha convertido: la película española más grande de este año.

JRR: Recuerdo que al acabar de hacerte la entrevista del año pasado me dijiste que ya estabais peleando por tener a Brad Pitt en el Festival. Que seguramente acudiese a Venecia, y que si era así trataríais de tenerle en Perlak. Al final salieron muy bien esas negociaciones y ha presentado En el corazón de la bestia por todo lo alto, en la Sección Oficial fuera de competición.

JL Rebordinos: Sí, y de hecho en un primer acercamiento Brad Pitt no iba a venir porque sólo iba a París. Pero luego, por una serie de circunstancias que desconocemos, cambia de opinión y decide venir a San Sebastián, ya que tenía aún la oferta de venir. Lo de Brad Pitt fue todo muy a última hora, quizá a falta de un mes de empezar el Festival.

JRR: Para acabar, te pido una confesión: Reconoce que ahora que te jubilas no te vas a dedicar a escribir libros. Tú te vas a Benidorm a abrir un cineclub para jubilados…

JL Rebordinos: (Ríe) ¡Me apunto, me gusta la idea! Mis proyectos son escribir, con tiempo (mucho tiempo) un diccionario sobre BDSM en el cine y un libro sobre cocina, que será una larguísima entrevista a un chef que es amigo mío. Además voy a trabajar para un festival de cine español, y también para otro en la parte de América Latina. Son dos festivales amigos y serán dos trabajos que a mí no me van a llevar demasiado tiempo y a los que creo que puedo aportar algo porque son festivales que quiero, que me gustan, con gente que quiero y con la que me llevo muy bien.

JRR: Yo creo que suena mejor lo de Benidorm…

JL Rebordinos: Sin duda. A eso de ir por la noche a tomarte un cocktail con bengalas y a bailar Los pajaritos, me apunto fijo.

Y tras seguir echando alguna risa más y comentar algún que otro festival que sucede por estas fechas, dimos por acabada nuestra charla, deseándole siempre lo mejor a Rebordinos, Rebor, en todo lo que haga de aquí en adelante.

Llegados a este punto, me resulta inevitable recordar aquí ¿Por qué te vas?, el estupendo corto que Telmo Esnal y Aritz Moreno realizaron a cuatro manos cuando Rebordinos se despidió de la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donosti para pasar a ser el director del Zinemaldia. Un cortometraje lleno de guiños (todos ellos explicados aquí) y referencias a todos los años que pasó dirigiendo ese festival tan querido por muchos de nosotros, y que ahora habría que reproducir viendo como él y Lucía salen del Kursaal para dirigirse a... ¡Benidorm!

¡A txiflar!


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