Si sigues este pequeño blog y lo visitas especialmente durante los días de Zinemaldia, sabrás que me suele gustar hacer una sección llamada "La imagen del día", donde pongo lo que a mí me llama más la atención de todo lo que veo durante el día que corresponda en el Festival de Cine de San Sebastián. Puede tratarse de la visita del famoso o famosa importante del día, pero también puede ser alguien sentado en una valla esperando a alguien, o un invitado mirando desde su balcón del hotel... Cosas curiosas que no siempre suelen salir en los medios, y que a mí personalmente me hace gracia y me gusta recoger para que se puedan ver otras caras del Festival.
Este año se me ha cruzado el cable y me ha dado por innovar, cambiando la sección, pero manteniendo la esencia de lo que es "la imagen del día". Aunque voy a seguir hablando de las cosas que veo y que me llaman la atención en el día a día festivalero, voy a intentar poner una canción, o quizá varias (pero en general sólo una) que algo que haya visto durante el día me haga señalarla. Seguiré poniendo imágenes y vídeos, pero en relación a ello, la guinda del artículo será una canción, explicando, claro, por qué la elijo.
No soy alguien con profundos conocimientos musicales, de hecho disto mucho de tenerlos, pero dado que todos tenemos "canciones de nuestras vidas", a uno siempre le puede venir en algún momento una canción a la cabeza según lo que suceda ante sus ojos... O quizá alguna canción de alguna película me guste más de la cuenta, y quiera rescatarla... En fin, esto va a ser un experimento, y no sé cómo saldrá. Además, no descarto que algún día reaparezca "la imagen del día". Quién sabe.
Hecha esta introducción explicando de qué va esto, ¡vamos allá!
El Zinemaldia ha empezado por todo lo alto, con el primer Premio Donostia a toda una leyenda del Cine: el director Werner Herzog. Un director sin ataduras, un autor libre como pocos, con grandes películas en su haber, que experimenta con formatos y procurando buscar siempre algún tipo de reacción en el espectador. Desde hace unos cuantos años lleva dedicándose a realizar documentales, pero en esta ocasión la excusa para traerle a Donostia ha sido su nueva peli de ficción, Bucking Fastard, estrenada en el pasado festival de Venecia y que aquí llega como "proyección especial".
A Herzog le ha acompañado para presentar la peli, y de paso para entregarle el Premio Donostia en la gala de inauguración, el actor Orlando Bloom (famoso por protagonizar las sagas de El señor de los anillos y Piratas del Caribe), quien, como era de esperar, ha suscitado bastante más interés entre la chavalería que el director a quien se homenajeaba.
En cuando a Bucking Fastard, hay que decir que, aunque es una peli irregular, en realidad es una gozada. Aquí Herzog juega con el espectador, contando la historia de las hermanas que interpretan Kate y Rooney Mara (están fantásticas), cómo son y lo que les sucede con la pedrada que tienen encima. Con muchos planos rodados en gran angular y una historia que te tiene todo el rato con el culo torcido (recuerda en este sentido a cosas hechas por Yorgos Lanthimos, te va llevando por donde quiere hasta llegar a un final que... Bueno, es el final. El que Herzog quiere que sea.


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